Opinión

El valor de la oposición democrática

Por: Jorge del Castillo Gálvez

Estoy convencido de algo: de no haber sido por la actitud de la oposición democrática en diversos niveles y espacios, el gobierno hubiera avasallado al Perú en aspectos políticos, como hubieran concretado la Asamblea Constituyente o algunas medidas como expropiaciones o confiscaciones, o el cierre de minas y complejos productivos, así afectado a la prensa independiente.

La oposición expresada en las bancadas democráticas en el Congreso, con sus errores y aciertos, ha logrado consolidar el papel de bloquear las iniciativas insensatas calcadas del Plan de Gobierno de Perú Libre.

Las movilizaciones en las calles, impulsadas por diversos colectivos ciudadanos y las legiones militares vienen perseverando en su accionar público que no deja de ser tomado en cuenta por el gobierno que pretende desacreditarlas utilizando para ello a periodistas y ayayeros que se prestan para cualquier cosa.

En dichas movilizaciones destaca la figura del señor Erasmo Wong, quien ha promovido exitosamente muchas movilizaciones en forma desinteresada. Lo mismo ha hecho la red de Willax TV y sus periodistas. Al inicio era solo Willax, pero poco a poco otros medios se han incorporado en la trasmisión de las marchas y mítines.

La prensa libre ha jugado un rol central en diversos programas y noticieros, sacando a luz denuncias de corrupción que han ido creciendo al paso del tiempo; primero Sarratea, los sobrinos, los ascensos comprados, el puente Tarata, los ministros impresentables, prontuariados en altos cargos públicos, los niños comprados por un plato de lentejas, la hija cuñada, los fugados y los colaboradores eficaces, forman un círculo que cada día se va cerrando más.

A esto hay que agregar lo que podríamos llamar “fuego amigo”, como las declaraciones del presidente del Consejo de Ministros que con su insolencia solo desmerece al gobierno haciendo llamados al pueblo para cerrar el Congreso, en lo que califica como delito de sedición.

Al margen de la oposición, la Fiscalía ha asumido una especial responsabilidad. En primer término fue el fiscal Sánchez Velarde, quien dispuso la primera investigación al presidente, innovando una posición anterior, que permitió procedimientos investigativos ante la flagrancia de los hechos. Luego siguió la actual fiscal Patricia Benavides que ha sentado una clara posición que incluye allanamientos, más colaboradores, etc.

Ante la fiscal, el gobierno ha exhibido su podredumbre, pretendiendo acusarla falsamente de plagio, mandando a sus chacales a desacreditarla, amenazando a su familia y lo último promoviendo una huelga de trabajadores con el ánimo de paralizar la acción de la justicia; por otro lado se ve la mano del gobierno al negar el juez Justiniano la entrega de los videos de Palacio para probar el presunto encubrimiento de Yenifer Paredes, a quien en el colmo de la desfachatez se le elogia como si fuera una heroína.

Me quiero referir especialmente al rol de la Fiscalía; pienso que debemos dejarla trabajar sin presiones políticas de nuestra parte; no favorecemos en nada las investigaciones si ejercemos presión sobre quien está trabajando bien y de acuerdo a ley.

¡Que nadie pueda decir que hay una persecución política!

(*) Excongresista de la República

(*) Expresidente del Consejo de Ministros

* La Dirección periodística no se responsabiliza por los artículos firmados

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