Opinión

No hay segunda oportunidad para Castillo

Por: Hugo Guerra Arteaga

Cómplices, tibios y miedosos están planteando que debe dársele una nueva oportunidad a Castillo y “ayudarlo a que cambie”. Pero eso es una soberana tontería.

En poco más de cien días el gobierno del profesor ha revuelto y malogrado todo. Ha roto con esa plataforma amorfa llamada Perú Libre; y las palabras de Vladimir Cerrón, confirmadas por Dina Boluarte, son muy precisas: llegaron al mando de pura casualidad, sin programa ni cuadros para la administración pública. Tan solo con un ideario en el cual el comunismo se presenta como liquidador de la república liberal bicentenaria y refundador de un Perú plurinacional, sin soberanía propia y dependiente de “la patria grande” que plantea la escisión del sur del territorio nacional.

En el entorno más cercano a Castillo las cosas no han podido ser peores, reducido a su papel de simple sindicalista (palabras de Guido “Puka” Bellido) el del sombrero ha formado una guardia pretoriana de parientes, amigos y chotanos que lo mantiene literalmente aislado del mundo. Muchos de ellos son mediocres y en algunos casos delincuentes, como la investigación fiscal y policial ha evidenciado con el secretario Bruno Pacheco y el ex ministro Maraví, entre otros.

Guardar 20 mil dólares en el tanque del inodoro de palacio es hamponesco. Indica que en el corazón del Ejecutivo o se pagan o se reciben coimas en cash. El presidente no puede simplemente ignorarlo y, una vez descubiertos los hechos, increíblemente ni siquiera se indigna. Como tampoco se le mueve una ceja cuando se demuestra que sus ministros Francke y Torres están contraviniendo groseramente las disposiciones que impiden que el Estado contrate con parientes de los funcionarios.

¿Qué segunda oportunidad puede dársele a un presidente que apenas publica un comunicado confuso frente al exceso brutal de su primera ministra, quien se arroga la ilegal facultad de ordenar el cierre de cuatro minas y amenazar con el despido a 64 mil trabajadores? ¿Un atentado tan grande no merecía destituirla?

Castillo no tiene remedio, sigue con sus pachotadas sobre una imaginaria segunda reforma agraria; y sobre una Constituyente que no podrá realizarse jamás por la vía democrática.

¿Cómo darle una segunda oportunidad a quien mantiene su alianza con el sector senderista del Movadef y el Fudep, y que inclusive no ha tenido ningún remordimiento para destrozar al Sutep histórico?¿Qué paciencia puede tenérsele a quien ha pactado secretamente con el miserable dictador fáctico de Bolivia Evo Morales una nueva revolución violentista y separatista para diciembre de este año?

¿Hay esperanza de cambio cuando Castillo lanza una alianza política con el mercantilismo más abyecto que representa César Acuña y el sector traicionero de Acción Popular de Lescano? ¿Propósito de enmienda cuando promueve a oficiales policiales a su gusto y atenta contra la institucionalidad de las FF.AA.?

El primer pedido de vacancia presidencial no ha prosperado, pero el objetivo se mantiene. Los gremios empresariales parecen viejas dormilonas, pero ya están despertando. La calle está hirviendo y no hay día en que las manifestaciones paren, aparte de la enorme programada para este sábado 27.

La lucha continúa y el viento sopla en favor de un paro nacional radical. Por lo que el mensaje para tibios, colaboracionistas y cómplices caviares es preciso: por poco tiempo más podrán mantenerse como sanguijuelas del Estado y de este gobierno incapaz y corrupto. El cambio ya viene y será total.

(*) Analista político

(*) La empresa no se responsabiliza por los artículos firmados.

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