Opinión

Combatir la evasión y la elusión

Por: Martín Valdivia Rodríguez

Hace unos meses, el Tribunal Constitucional (TC) declaró fundado un amparo presentado por la empresa Telefónica del Perú para que se deje sin efecto el cobro de una deuda con la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria (Sunat) por 729 millones de soles. Solo dos de los siete magistrados miembros del TC votaron en contra. El actual Gobierno se ha propuesto combatir la evasión y elusión tributarias y ya era hora, pues no puede ser posible que a las grandes empresas les perdonen sus millonarias deudas, mientras que a los pequeños negocios de los pujantes emprendedores sí les aplican la ley sin contemplaciones.

Los niveles de recaudación del Perú son muy bajos. La meta de incremento es del 1.5 % del PBI, pero con ese porcentaje no subimos ningún peldaño y seguiremos por debajo del país caribeño Antigua y Barbuda, según el documento Estadísticas de la Recaudación Tributaria de América Latina y el Caribe 2021, que tiene como fuentes a la OCDE, CEPAL, CIAT Y BID. De acuerdo a dicho cuadro, Cuba es el país que más recauda con un índice de 42.0 %, seguida de Barbados (33.1) y Brasil (33.1). Perú está entre los últimos con 16.6.

El ministro de Economía y Finanzas, Pedro Francke, ha dicho que para atacar la evasión y la elusión tributarias es necesario trabajar de la mano con el Poder Judicial. Así es, la Sunat tiene que fiscalizar a los deudores y la justicia hacer que las leyes se cumplan. Una forma de contribuir con el país es pagando los impuestos, pero hay grandes empresas que no se ponen la camiseta peruana y parece que juegan para el equipo rival. Hace unos meses,  la Compañía Minera Buenaventura S.A.A. canceló la deuda tributaria con el fisco por más de 2,134 millones de soles por concepto de impuesto a la renta del 2007, 2008, 2009 y 2010, una de las operaciones de pago más grandes efectuadas a la fecha según la Sunat.

Un año anterior esta empresa había intentado acogerse a la prescripción, pero no lo logró. De esa manera, Buenaventura reconocía la deuda del proceso contencioso luego que la última instancia, es decir, el Poder Judicial, declaró fundados los reparos de la administración tributaria.

Sin embargo, detrás de esta aparente toma de conciencia se escondía una estrategia corporativa aplicada con la intención de aprovechar el tipo de cambio alto del dólar y lograr la liberación del pago de intereses. Así se ahorraron millones y, como el juicio sigue, tienen la posibilidad de que se les devuelva. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.

 

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