CEDRO cumple 40 años y alerta sobre nuevos riesgos: drogas sintéticas y apuestas digitales en la población joven
En el Día Internacional contra las Drogas, la institución advierte sobre la transformación de los riesgos que afectan a adolescentes y jóvenes en entornos digitales y de consumo emergente

En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, CEDRO conmemora su 40.º aniversario reafirmando su compromiso con la prevención, la salud mental y el desarrollo sostenible en el país, al tiempo que alerta sobre la creciente complejidad del problema de las drogas y las nuevas conductas adictivas.
Esta fecha fue establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1987 con el objetivo de fortalecer la acción y la cooperación internacional frente a un fenómeno que impacta la salud pública, la seguridad y el desarrollo. Cada año, la conmemoración busca sensibilizar a la sociedad sobre los riesgos asociados al consumo de drogas y promover respuestas integrales y sostenidas.
En las últimas décadas, el problema mundial de las drogas ha evolucionado significativamente. El aumento del consumo, la diversificación de sustancias y la expansión de drogas sintéticas —caracterizadas por su bajo costo, facilidad de producción y mayor potencia— han reconfigurado los mercados ilícitos. A ello se suma la creciente capacidad de las organizaciones criminales para aprovechar tecnologías digitales y vacíos regulatorios, ampliando su alcance y adaptándose con rapidez a nuevos contextos.
Perú en un nuevo escenario del tráfico de drogas sintéticas
En el contexto nacional, estos cambios se reflejan en la creciente presencia de drogas sintéticas como la ketamina, cuyo tráfico y consumo muestran señales de expansión.
Un análisis institucional reciente advierte que el Perú comienza a asumir un rol más activo en el circuito regional de esta sustancia, pasando de ser un territorio de tránsito a desempeñar funciones de abastecimiento, acondicionamiento y redistribución hacia otros mercados de la región. Asimismo, se ha identificado una mayor diversificación en las modalidades de traslado, incluyendo envíos a través de servicios de mensajería, encomiendas y ocultamiento en objetos de uso cotidiano, lo que evidencia una creciente sofisticación de las redes ilícitas frente a los mecanismos de control.
Este fenómeno se vincula con un incremento del consumo en población joven. Registros recientes indican que más de 10 mil escolares han reportado haber consumido ketamina y más de 22 mil sustancias como el “tusi”, una droga de composición variable que incrementa significativamente los riesgos para la salud.
La presencia de estas sustancias en edades tempranas marca un punto de inflexión, al convertir el problema en un desafío prioritario de salud pública que exige fortalecer la prevención, la información y la detección temprana.
Apuestas digitales: una nueva frontera de riesgo conductual
A los riesgos asociados al consumo de sustancias se suma el crecimiento de nuevas formas de riesgo vinculadas al entorno digital, como las apuestas deportivas en línea.
El acceso inmediato a estas plataformas desde dispositivos móviles, junto con la alta exposición a publicidad en medios y redes sociales, ha facilitado su expansión, especialmente entre adolescentes y jóvenes. Diversas evidencias advierten que estas prácticas pueden generar patrones de comportamiento adictivo, asociados a impulsividad, búsqueda de sensaciones y afectación de la salud mental. La lógica de funcionamiento de las apuestas activa circuitos de recompensa que refuerzan la repetición de la conducta incluso frente a pérdidas, lo que incrementa su potencial de riesgo.
En un entorno digital altamente presente en la vida cotidiana, estas dinámicas plantean nuevos desafíos para la prevención, al difuminar los límites entre entretenimiento y conductas de riesgo.
Un contexto global en rápida transformación
A nivel internacional, el Informe Mundial sobre las Drogas 2026 advierte que los mercados ilícitos están experimentando cambios acelerados debido al uso de nuevas tecnologías, la aparición de sustancias más potentes y los escenarios de inestabilidad global.
Estas condiciones han permitido a las redes criminales innovar en rutas, métodos de distribución y estrategias para acceder a nuevos mercados y consumidores. En este contexto, se estima que 331 millones de personas consumieron drogas en 2024, lo que representa un incremento significativo respecto a la década anterior.
Asimismo, la proliferación de nuevas sustancias psicoactivas y la transición hacia drogas sintéticas configuran un escenario de mayor complejidad y riesgo, que demanda respuestas integrales basadas en la prevención, el tratamiento y la cooperación internacional.
40 años de impacto institucional
Frente a estos desafíos, CEDRO cumple cuatro décadas de trabajo sostenido en el país, promoviendo un enfoque integral que combina prevención, salud mental y desarrollo comunitario.
- Más de 3 millones de personas impactadas a través de programas en todo el país.
- 1,200 comunidades acompañadas, fortaleciendo capacidades locales.
- Más de 300,000 personas beneficiadas con intervenciones en salud mental y prevención.
- Desarrollo de más de 125 estudios especializados, que respaldan políticas públicas basadas en evidencia.
Estos resultados reflejan un compromiso institucional orientado a la construcción de entornos más seguros, resilientes y saludables.
Un llamado a anticipar los nuevos desafíos
En un contexto donde los mercados ilícitos y las conductas de riesgo evolucionan rápidamente, resulta fundamental fortalecer la articulación entre sectores, mejorar los sistemas de regulación y promover respuestas innovadoras que reduzcan tanto la oferta como la demanda.
Al cumplir 40 años, CEDRO reafirma que la prevención basada en evidencia, la información oportuna y el trabajo conjunto entre instituciones y comunidades son claves para enfrentar estos desafíos y avanzar hacia un país más seguro y con mayores oportunidades de desarrollo.

