Opinión

Roberto Challe: 53 años de la figura de La Bombonera

Por: Tito Ponte Silvera

No hace falta ser hincha de Universitario de Deportes para sentirse orgulloso de Roberto Challe, simplemente hay que tener el corazón peruano para reconocer que siempre será un ídolo indiscutible.

Hace 53 años la selección peruana de fútbol logró una clasificación histórica por primera vez, de manera directa, a una Copa Mundial de Fútbol, gracias al empate heroico del equipo de Didi por 2-2 ante Argentina. Pero, sobre todo, gracias al descaro, al desparpajo, a la conchudez del “Niño Terrible”, quien fue el arma secreta de la oncena Blanquirroja. Aquel que sacó de sus cabales a los albicelestes y a todo el público en la Bombonera, en un acto impensado que no se vería en la actualidad. Ciertamente, Oswaldo “Cachito” Ramírez fue el verdugo, por su trepidante velocidad y su frialdad para la definición, pero si ese partido no lo hubiese jugado Challe, la atmósfera en el estadio de Boca hubiese sido totalmente favorable para la escuadra local.

El propio Roberto Challe contó alguna vez que Juan Carlos Rulli le propinó una leve patada en el muslo minutos antes del final del primer tiempo, por eso aprovechó que en un saque lateral le llegó la esférica justo cuando el árbitro terminó la primera parte, y en ese preciso momento tomó la redonda con las dos manos y la puso sobre la cabeza del otrora jugador de Racing, lanzándole una frase de barrio: “¡Oye enano de mier… Qué me vienes a patea a mí”. Challe jugó ese partido como en la pista de su cuadra: pisando la bola, a un toque, con pared, precisión ante los baches, habilidad quimbosa para el regate, categoría y garra que le sobraba.

Él fue protagonista principal, fue el alma de Perú, no dejó cabos sueltos e incluso propicio el segundo tanto bicolor estorbando a Perfumo, que intentó jugar largo, pero Challe bloqueó con su pierna izquierda y el balón salió directo para la saeta “Cachito” Ramírez, quien definió ante la salida de Agustín Cejas. Didi le había dicho en el entretiempo que si continuaba jugando así “Perú ganaba”, y Perú ganó, ganó una clasificación histórica e inolvidable, eliminando a los argentinos en su propia casa. Después de ese “match” todos querían ser el “Niño Terrible”, pero la verdad es que había y habrá uno solo.

Hoy, ese futbolista que hizo feliz a todo el país, yace en un centro médico producto de una trombosis, estado que su propio hijo confirmó. Roberto Challe no le reclamó nada a nadie, pero fue víctima del olvido de la FPF, entidad que deja en el abandono a glorias como él. Así como alguna vez él le dio satisfacciones a toda una nación, ahora es oportuno ser solidario con un deportista que entregó su vida por los colores patrios. ¡Fuerza, ídolo!

Si quieren apoyar a Roberto Challe, aquí el número de yape de su hijo Roberto Chale Jr:  954 703 043  y el número de su cuenta BCP: 19336045164055

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