Opinión

La corrupción: aliada de la inseguridad ciudadana

Por: Francisco Diez-Canseco Távara

El Perú atraviesa una situación crítica en materia de seguridad ciudadana. Entre enero y julio de 2025, las denuncias por extorsión crecieron en un 28 % respecto al mismo período de 2024, alcanzando casi 16,000 casos. Durante el año pasado se registraron más de 6,000 homicidios y cerca de 16,000 denuncias por extorsión en todo el país, cifras que marcan niveles de violencia inéditos desde 2017. En Lima, una ola de explosiones dirigidas a negocios y cajeros automáticos ha demostrado el impacto creciente de esta delincuencia como herramienta de extorsión.

El sicariato se ha convertido en parte cotidiana del Perú inseguro. En 2024 se registraron 322 casos confirmados de asesinatos por encargo, concentrados en distritos como San Juan de Lurigancho, Comas y Ate. A su vez, entre enero y febrero de 2025, la Policía recibió casi 4,000 denuncias por extorsión, un 7 % más que en igual período del año anterior.

Simultáneamente, la corrupción de funcionarios ha alimentado la impunidad y debilitado las instituciones del país. Casos recientes incluyen el de un coronel policial hallado con más de 250,000 soles, presuntamente producto de extorsiones, liberado tras prisión preventiva, así como agentes que cobraban cupos a extorsionadores a cambio de protección. En Trujillo se difundieron chats de policías que concertaban pagos con bandas criminales, reflejando la profundidad de la infiltración del crimen en el aparato estatal.

Ante este panorama de crimen desbordado, impunidad institucional y corrupción enquistada, Perú Acción propone instituir el Consejo Nacional de Moral Pública. Este no será un órgano consultivo, sino ejecutivo, cuya misión inicial será eliminar la corrupción en la Policía, la Fiscalía, el Poder Judicial y el INPE. Solo así se podrá restaurar la confianza ciudadana, garantizar la aplicación de la ley y cortar el nexo perverso entre crimen organizado y autoridades corruptas.

El país necesita recuperar no solo calles seguras, sino también un entramado institucional sólido y basado en valores democráticos. Crear el Consejo Nacional de Moral Pública se presenta como una urgencia impostergable para enfrentar la inseguridad desde sus raíces y devolver al Estado la autoridad moral que la ciudadanía demanda.

(*) Presidente de Perú Acción Presidente del Consejo por la Paz

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