Dengue ya dejó más de 80 muertos y hay más de 80 mil contagiados
Omar Neyra, especialista en salud pública, alerta un posible colapso en el sistema sanitario

Aun cuando el fenómeno El Niño no ha alcanzado su máximo nivel, nuestro país atraviesa la peor crisis de dengue en su historia, con más de 81 muertes y más de 80,000 contagios, señaló el experto en salud pública Omar Neyra, quien advirtió sobre la posibilidad de un colapso sanitario en caso no se adopten medidas inmediatas frente al avance de la enfermedad.
Explicó que la situación en Lima Metropolitana y el Callao es muy complicada, pues se ha confirmado la presencia simultánea de los cuatro serotipos del virus.
“La coexistencia de los cuatro serotipos incrementa el riesgo de que las personas afectadas desarrollen dengue hemorrágico al contraer la enfermedad por segunda vez con un serotipo distinto”, dijo.
Añadió que el aumento de los casos se da porque la propagación del vector, el zancudo Aedes aegypti, se ha intensificado debido a las altas temperaturas y a la humedad provocadas por el fenómeno de El Niño.
Frente a este problema, dijo que la vacunación es una herramienta importante para proteger a la población; sin embargo, no puede ser la única estrategia para contener el avance de la epidemia.
“Las vacunas salvan vidas, las vacunas son útiles, pero hay dificultades de acceso, hay dificultades de cantidad y dificultades en la población”, explicó.
Según el especialista, con el aumento de las lluvias y temperaturas incrementarán los casos graves de dengue, y el riesgo es que los establecimientos de salud superen su capacidad de atención y se produzca un incremento de la mortalidad.
Ante este panorama, Neyra planteó tres medidas inmediatas para reducir la transmisión: educar a la población y comprometerla con la eliminación de criaderos, garantizar una fumigación adecuada y promover el uso constante de repelente en las zonas con alta incidencia de contagios.
Altas temperaturas incrementarán la vulnerabilidad
Omar Neyra dijo que las altas temperaturas, que podrían alcanzar los 40 grados en la capital, sumadas al colapso del sistema de agua y alcantarillado, incrementan la vulnerabilidad ante enfermedades gastrointestinales como el cólera, afecciones respiratorias y dermatitis. Además, remarcó la importancia de la prevención comunitaria y la gestión del agua para mitigar las consecuencias de la emergencia climática en la infraestructura de salud pública a nivel nacional.
