Opinión

¡A buscar plata! Entendiendo el ciclo de conversión del dinero en una empresa

Por: José Castillo Carazas

El ciclo de conversión de dinero es un concepto fundamental en la gestión financiera de una empresa ya que es el proceso mediante el cual convierte sus inversiones en efectivo, pasando por diversas etapas que incluyen la producción, la venta y la recepción de pagos.

Este ciclo es crucial para la salud financiera de una organización, ya que influye directamente en su liquidez y capacidad para operar de manera eficiente. Consta de tres fases principales: (i) la fase de operaciones; (ii) la fase de venta; y (iii) la fase de cobro.

Cada una de estas etapas desempeña un papel vital en la generación de efectivo y en la optimización de los recursos financieros de la empresa.

La fase de operaciones es el punto de partida, donde la empresa adquiere insumos, lleva a cabo procesos de producción y genera inventario. Durante esta etapa, la eficiencia en la gestión de inventarios y la optimización de los procesos productivos son cruciales. Una gestión eficaz en esta fase puede acortar significativamente el tiempo necesario para convertir los insumos en productos terminados, lo que a su vez acelera el ciclo de conversión de dinero.

Luego viene la fase de venta, donde la empresa coloca sus productos o servicios en el mercado. La fijación de precios adecuada, estrategias de marketing efectivas y una sólida relación con los clientes son aspectos clave para maximizar las ventas. Cuanto más rápida sea la rotación de los productos, menor será el tiempo que estos pasen en el inventario, lo que contribuirá a una mayor eficiencia en el ciclo de conversión de dinero.

Una vez realizadas las ventas, la fase de cobro se convierte en el siguiente paso crucial. La empresa debe asegurarse de que los clientes paguen en tiempo y forma. Políticas de crédito bien diseñadas, sistemas de facturación eficientes y un monitoreo constante de cuentas por cobrar son esenciales para acelerar esta fase. La pronta conversión de cuentas por cobrar en efectivo mejora la liquidez de la empresa y garantiza que los recursos estén disponibles para financiar las operaciones diarias.

Es importante destacar que la duración total del ciclo de conversión de dinero puede variar según la industria, el tipo de negocio y otros factores. Empresas que operan en sectores con productos perecederos pueden tener ciclos más cortos, mientras que aquellas con productos duraderos pueden enfrentar ciclos más largos.

En términos generales, con este ciclo se mide en días, una muy buena gestión genera liquidez en 30 días, el promedio del mercado va entre 30 y 90 días y si un ciclo es mayor a 90 días es un proceso expuesto y con serios problemas potenciales.

La eficiencia en la gestión del ciclo de conversión de dinero no solo impacta la liquidez, sino también la rentabilidad y la capacidad de reinversión de la empresa. Las organizaciones que comprenden y optimizan este ciclo están mejor posicionadas para enfrentar los desafíos financieros y aprovechar las oportunidades de crecimiento.

Recuerden que mientras más corto es el ciclo de conversión de dinero, menos tiempo tendrá el capital inmovilizado una empresa y podrá reaccionar mejor ante eventuales problemas externos que afecten la liquidez.

(*) Gerente General de BLANCO Sociedad Administradora de Fondos S.A.C. y miembro del Directorio de la UPAL. Es Contador Público Colegiado y Máster en Banca y Finanzas

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