Opinión

Nefastas decisiones

Por: José María “Chema” Salcedo

Leo como siempre los domingos al periodista Federico Salazar, con ese estilo seco y tan atinado y equilibrado como siempre, él ha publicado un artículo que plantea un solo objetivo, reducir la incertidumbre, lo reconozco, vivimos totalmente atravesados por ella. Al virus de la pandemia se añade el otro virus que es la desconfianza, no tenemos hasta ahora un resultado electoral confiable. Más aun preveo una cosa muy nefasta, una cosa muy negra, en la que vayamos a llegar a elegir, nombrar o designar a un presidente que va a tener los pies de barro.

El sistema electoral peruano tiene en su cúspide al JNE, y este ha tomado una decisión nefasta, haberse arrepentido en horas de la presión del plazo que le había dado a Fuerza Popular para que presente sus recursos de nulidad sobre ciertas actas electorales, horas después se acordó de que el Tribunal Constitucional había emitido una sentencia, lo cual es muy discutible, y vuelve otra vez al plazo anterior. Que es lo que queda en vilo, pues nada más a grosso modo que 200 mil votos que evidentemente le pueden quitar el primer puesto a Pedro Castillo que le lleva poco margen a Keiko Fujimori.

Y el otro aspecto es la presentación de los padrones electorales, esos que han visto al momento que uno ha ido a votar, si esos que están pegados a la entrada, donde aparecen los datos personales y las firmas, y donde se podría apreciar que hasta los muertos han podido ir a sufragar, evidentemente los reclamos vienen por parte del perdedor, pero sería buen salir de dudas, por qué se niegan a entregarlo. Esto, el cuestionamiento ha venido de parte del mismo Defensor del Pueblo, quien ha objetado esta decisión del JNE de no entregar el padrón electoral, pues los datos del padrón son de carácter público.

Da la impresión de que el JNE no es muy consciente de lo que está haciendo, porque uno no puede ampararse en reglamentos o normas menores cuando el derecho electoral de conocer los resultados es lo que está en juego. Y, sobre todo, si un miembro del jurado está discrepando en las decisiones que la mayoría está amparando. Se está jugando a que se instaure un gobierno que va a ser cuestionado por un gran sector de la ciudadanía, porque se verá que el JNE no quiso que se presenten pruebas contra esta cuestionada elección. Hablando extralegalmente es una candidatura que está dentro de un partido dividido, que está en proceso de fraccionamiento. Lo que está inscrito en el JNE es el partido del señor Cerrón, no de los nuevos que se están acercando a Pedro Castillo. Un régimen así no va a tener estabilidad. El tiempo angustioso de incertidumbre está sirviendo para lo que el JNE resuelva finalmente tenga pies de barro.

(*) Periodista

(*) La empresa no se responsabiliza por los artículos firmados.

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