
El actual Gobierno debe asumir una tarea fundamental: construir un Estado moderno, eficiente, transparente, tecnológico y al servicio del ciudadano.
Propongo que los primeros 45 días de gestión estén destinados a realizar una evaluación integral de todos los ministerios, con la participación de auditores financieros, auditores forenses, contadores públicos y especialistas en presupuesto, contrataciones, tecnología y gestión pública.
Esta evaluación debe utilizar también inteligencia artificial (IA) para analizar grandes volúmenes de información, detectar riesgos, identificar ineficiencias y mejorar la toma de decisiones.
Pero la transformación no termina con una auditoría. Debemos digitalizar el Estado, simplificar los procedimientos, eliminar trámites innecesarios e interconectar las instituciones públicas.
Un Estado moderno y al servicio del ciudadano
El ciudadano no debe adaptarse a la burocracia. La burocracia debe adaptarse al ciudadano.
Un Estado moderno debe permitir que una persona pueda realizar la mayor cantidad posible de trámites desde su celular o computadora, conocer en tiempo real el estado de sus solicitudes y recibir respuestas oportunas.
La inteligencia artificial también debe utilizarse para mejorar la gestión pública, prevenir irregularidades y anticipar riesgos en áreas como:
- Contrataciones y adquisiciones.
- Ejecución presupuestal.
- Obras públicas.
- Inventarios.
- Recursos humanos.
- Programas sociales.
- Recaudación.
- Detección de posibles fraudes y conflictos de interés.
La tecnología debe estar al servicio de las personas y no convertirse en una nueva forma de burocracia. Por ello, planteo una ruta concreta:
- 45 días: diagnóstico integral del Estado.
- 100 días: plan de transformación y medidas inmediatas.
- 1 año: digitalización de los procesos prioritarios.
- 5 años: consolidación de un Estado moderno, tecnológico, eficiente y orientado a resultados.
El Perú necesita pasar de un Estado que administra problemas a un Estado que los previene y los resuelve.
“No podemos construir el Estado del futuro con herramientas del pasado. Necesitamos un Estado moderno, con tecnología, inteligencia artificial, profesionales competentes y, sobre todo, un Estado que esté verdaderamente al servicio del ciudadano.”
(*) Magíster y contador público colegiado
