
Hemos sido testigos de un pronunciamiento que, en lugar de proponer ideas constructivas, se ha dedicado a la desinformación y al ataque personal. Nuestra respuesta no será en el mismo tono; la nuestra se fundamenta en los hechos, en la responsabilidad y en la verdad que siempre hemos defendido. Aristóteles definió al ser humano como un “animal político”, un ser social por naturaleza que utiliza la razón y la palabra para alcanzar el bien común. Esta es la esencia de un liderazgo gremial: servir a la comunidad y elevar a la profesión para el beneficio de todos.
Lamentablemente, en la gestión 2017-2019 del hoy candidato de la Lista 3, fuimos testigos de una terrible desviación de este principio. En lugar de servir al colectivo, la gestión se orientó hacia la politiquería de facciones, donde los intereses particulares se antepusieron al bienestar de los agremiados. Esto no solo afectó a la institución, sino que evidenció una grave desconexión entre el ideal del servicio y la realidad de una gestión que parecía enfocarse en fines propios, por lo tanto, si separamos lo político del animal, saquen sus propias conclusiones.
Se ha cuestionado nuestra defensa de la profesión. Los hechos, sin embargo, demuestran lo contrario: Si realizamos conversatorios con los agremiados con la participación mayoritaria de los Contadores y Auditores de la Contraloría General de la República, con respecto al proyecto de ley que creaba la especialidad del Auditor Gubernamental. Una Comisión de Directivos siguió en la defensa de nuestros derechos que asistió al Congreso de la República y asesoro técnicamente a los Congresistas logrando la Ley N° 32365 que establece la derogación de la Ley N° 32064.
Se ha hablado de falta de transparencia. Nuestra gestión, al asumir el cargo, se encontró con una situación que exigía un saneamiento administrativo-financiero urgente. No solo solicitamos la entrega de cargo que se recibió sesgadamente de la gestión anterior, sino que implementamos un plan robusto para fortalecer el control interno. Como un acto de total integridad, convocamos a un concurso abierto y transparente para contratar a una Sociedad de Auditoría (SOA) de prestigio. documentado
Se ha utilizado el dictamen de abstención de opinión como una supuesta prueba de nuestras “irregularidades”. Esto es, en sí mismo, un acto de desinformación. Como lo señala la NIA 705, la abstención de opinión no es un fracaso de la gestión, sino el resultado directo de las limitaciones en el alcance de la auditoría debido a la falta de información de gestiones anteriores. Lejos de ocultar las cifras, nuestra gestión tuvo la valentía de exponer la realidad contable de la institución a la comunidad gremial.
Colegas, el verdadero debate no es sobre el pasado, sino sobre la visión del futuro. Nuestro compromiso no es con la politiquería, sino con la unidad, la integridad y la lucha frontal contra la corrupción. Los invitamos a unirse a una gestión que no teme a la verdad ni a los desafíos.
(*) Abogado y exdecano del Colegio de Contadores Público de Lima.

