Verano intenso: las enfermedades que puede causar el calor y cómo evitarlas

El verano llegó con fuerza al Perú. Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), las temperaturas en estos meses oscilarán entre los 28 °C y 36 °C. condiciones que pueden provocar afecciones en la piel, favorecer la aparición de enfermedades autoinmunes sistémicas o desencadenar algunos de sus síntomas, si no se adoptan las medidas preventivas necesarias.
El Dr. Renzo Bruno Espinoza Escudero, especialista en Dermatología Clínica y Quirúrgica señaló que las personas, niños, jóvenes y adultos, que permanecen expuestas durante largos periodos a los rayos solares, ya sea por realizar actividad física, trabajar al aire libre o asistir a playas y piscinas, pueden verse afectadas no solo a nivel dermatológico, debido al aumento de la sudoración, sino también en su bienestar general. En ese sentido, el uso inadecuado o excesivo del sol puede tener consecuencias negativas para la salud.
“En climas de altas temperaturas, el cuerpo regula su temperatura principalmente a través de la sudoración; sin embargo, cuando el calor es extremo, este mecanismo puede resultar insuficiente y la temperatura corporal puede elevarse a niveles peligrosos, dando lugar a enfermedades asociadas al calor” explicó
El sanmarquino Espinoza Escudero, señaló los principales problemas que afectan por la intensa exposición al sol:
Golpe de calor: Es una afección potencialmente mortal en la que la temperatura corporal puede superar los 41 °C en pocos minutos. Entre sus síntomas se encuentran piel seca, pulso rápido y fuerte, mareos, náuseas y confusión. Ante la presencia de estos signos, se debe buscar atención médica inmediata.
Agotamiento por calor: Puede presentarse tras varios días de exposición a altas temperaturas sin una adecuada ingesta de líquidos. Sus síntomas incluyen sudoración excesiva, respiración acelerada y pulso rápido y débil. Sin tratamiento oportuno, puede evolucionar hacia un golpe de calor.
Calambres por calor: Se manifiestan como dolores o espasmos musculares durante o después de la actividad física intensa, afectando generalmente el abdomen, brazos o piernas.
Erupciones cutáneas por calor: Son irritaciones de la piel causadas por el exceso de sudoración y son más frecuentes en niños pequeños.
¿Qué hacer para prevenir estos riesgos?
El Dr. Renzo Bruno Espinoza Escudero, especialista en Dermatología Clínica y Quirúrgica, recomendó a las personas en general y especialmente a nuestros docentes, alumnos y personal administrativo, a tener en cuenta estas recomendaciones.
Para reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con la exposición excesiva al sol, se recomienda mantener una adecuada hidratación, bebiendo abundante líquido a lo largo del día. El consumo diario aconsejado es de entre dos litros y 3 litros de agua, con el fin de prevenir la deshidratación y proteger la piel.
Asimismo, indicó, es importante limitar la exposición solar directa a los rayos solares. En el caso de los adultos, se aconseja evitar el sol entre las 10:00 a. m. y las 4:00 p.m., cuando la radiación ultravioleta es más intensa; mientras que, en los niños menores de un año, se debe procurar evitar completamente la exposición directa.
“El uso de bloqueador solar de amplio espectro, con un factor de protección solar (FPS) —preferiblemente 50 o más— es fundamental. Este debe aplicarse entre 15 y 30 minutos antes de salir, cubriendo zonas expuestas como cara, orejas, cuello y dorso de las manos, y replicarse cada dos horas, especialmente si se suda”, explicó el Dr. Espinoza Escudero.
Además, recomendó utilizar accesorios de protección como gorras y gafas de sol homologadas con filtro UV para prevenir daños oculares. La ropa debe ser de colores claros, ligera y transpirable, que cubra la mayor parte del cuerpo. “En actividades al aire libre, se sugiere el uso de camisetas frescas que protejan las extremidades superiores y la zona del escote”, puntualizó.
Finalmente, el especialista en Dermatología Clínica y Quirúrgica indicó que es aconsejable aumentar el consumo de frutas con alto contenido de agua como sandía, melón, fresa, papaya y naranjas o mandarinas, ya que contribuyen a mantener una adecuada hidratación durante los días de intenso calor.

