Ola de calor sin precedentes deja más de 50 muertos en Europa
En Francia, España y otros países suspenden clases en colegios y cierran trenes

Europa enfrenta una ola de calor sin precedentes que ha dejado al menos 50 fallecidos en Francia y España, manteniendo en alerta roja a varios países. Las temperaturas superan los 40°C y el fenómeno también afecta a Italia, Alemania, Portugal y Reino Unido, donde se han registrado cierres de escuelas, suspensión de trenes y advertencias sanitarias.
En Francia, epicentro del fenómeno, se reportaron muertes de adultos mayores y dos niños, además de más de 1,300 colegios cerrados. El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha reunido de nuevo al consejo interministerial de crisis para responder a una situación que ha definido como una «triste lacra» por el aumento de los ahogamientos. El jefe del Gobierno ha advertido: «Estamos ante un episodio de intensidad excepcional. En términos de temperatura, prácticamente todos los récords, tanto locales como nacionales, se están batiendo cada día o cada noche».
Ante las altas temperaturas, miles de personas han buscado refugio en canales y ríos de todo el país. La ministra de Deportes, Amélie Oudéa-Castéra [texto corregido: Marina Ferrari], dijo comprender la necesidad de escapar del calor, pero advirtió sobre los riesgos de nadar en lugares no habilitados o potencialmente peligrosos.
España alcanzó los 44°C en zonas del centro y sur, mientras que en Inglaterra y Gales la Met Office emitió alerta roja por calor extremo. Italia enfrenta riesgos en ciudades como Roma y Florencia, y Alemania y Bélgica sufren noches tropicales que impiden el descenso de las mínimas.
El fenómeno, asociado a un «domo de calor» que atrapa aire cálido del Sáhara, se ve intensificado por el cambio climático, que añade entre 2 y 4°C a las temperaturas actuales. Los expertos advierten que estos episodios serán cada vez más frecuentes y peligrosos, con impactos directos en la salud pública, la infraestructura y la economía de la región.
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Europa se está calentando a un ritmo más del doble del promedio mundial, lo que aumenta la probabilidad de que se repitan episodios de calor prolongado como el actual.

