
En primer lugar, feliz Año 2026 para todos y muchas bendiciones. En mis 60 años de vida he tenido el privilegio de asistir a Mundiales de Fútbol, Copas América y partidos de Libertadores y Sudamericana. Sin embargo, la experiencia vivida en tres días inolvidables en Stamford Bridge motiva esta columna.
Hace 50 años, el Chelsea fue adquirido por una libra esterlina y hoy es modelo de desarrollo corporativo mundial. La experiencia no se limita a presenciar partidos de la Premier League: va mucho más allá del plano futbolístico. Por ejemplo, en pleno invierno londinense, el ingreso diario por visitantes al Tour de Stamford Bridge puede alcanzar las 100 mil libras (unos 500 mil soles). En verano, la temporada alta, los ingresos se multiplican, convirtiendo al estadio en un atractivo turístico de primer nivel.
El recorrido culmina en la Megastore, donde los visitantes, emocionados por las explicaciones históricas de los guías, suelen gastar más. El Tour cuesta 35 libras, pero si se desea la opción personalizada y no grupal, el precio asciende a 500 libras.
Otro aspecto impresionante es la comercialización de entradas y la variación de precios según el torneo: Premier League, FA Cup o Champions League. Ver un partido detrás de la banca de suplentes puede costar 1,500 libras o más si el rival internacional es de peso. La generación de ingresos no depende únicamente de los derechos de televisión, como ocurre en la mayoría de clubes peruanos.
El día del partido Chelsea vs. Bournemouth fuimos invitados al servicio especial de Hospitality, disfrutando de atención VIP. Primero, se puede estar cerca del paso de los jugadores cuando bajan del bus a vestuarios y saludarlos. Luego, un salón exclusivo ofrece comida y bebida sin límites antes y después del encuentro. Esa experiencia cuesta 500 libras, más un adicional según el partido y las estrellas presentes.
Todos los asientos del estadio son numerados y el público respeta las normas, pues las leyes son estrictas y se cumplen. Chelsea ha ganado todas las copas europeas, siendo el único club con los cinco trofeos, y su Tour es parte del atractivo turístico de Londres. En 2025, Stamford Bridge recibió la copa de campeón mundial de clubes, la fotografía más buscada por los visitantes.
Es tiempo de que en Lima se desarrolle un atractivo similar, aunque solo dos clubes puedan mostrar un subcampeonato de Libertadores. En Cusco, Cienciano debería crear un salón con la Copa Sudamericana y la Recopa, recreando con videos y dando trabajo a aquellos héroes. En Chelsea, además, invitan a dos leyendas en cada partido al salón VIP para fotos, autógrafos y videos históricos.
Decía Antonio Machado: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. Y eso hay que hacer. El fútbol de alta competición requiere recursos económicos para lograr objetivos internacionales. Si no se generan nuevas fuentes de ingresos, seguiremos considerando los octavos o cuartos de final de torneos CONMEBOL como un “logro”.
Nos vamos de Londres admirados y contentos, porque aquí se aprende mucho. Quienes amamos al rey de los deportes nos sentimos felices de conocer experiencias exitosas. Esta es mi tercera visita al Reino Unido y compruebo que la mejor liga del mundo no es producto exclusivo de la inversión de multimillonarios, sino de la transformación de los clubes en poderosas corporaciones. Muchas gracias por su lectura y comentarios digitales en nuestras redes sociales. Bendiciones para todos.
(*) Director general de canal Sintonía Te Ve

