
Se estima que 1.5 millones de peruanos viajarán dentro y fuera del país en estas Fiestas Patras. Es momento de actuar para evitar ser víctimas de delitos como la extorsión, el secuestro planificado y el sicariato, que hoy golpean a toda la sociedad con un alto nivel de violencia, muchas veces protagonizado por bandas extranjeras.
Julio debe asumirse como un mes de prevención integral. Hoy no existe ámbito seguro en el país, por lo que es clave conversar en familia, fortalecer la solidaridad entre vecinos y aplicar recomendaciones de sentido común, como las que propone Aprosec.
Tras la pandemia del COVID-19, el Perú ha sufrido un deterioro en la seguridad ciudadana. La crisis sanitaria dejó huellas en la economía, la salud y el tejido social, debilitando la capacidad del Estado para garantizar el orden. Delitos como la extorsión, el sicariato y el secuestro se multiplicaron, afectando a comerciantes, transportistas, empresarios y ciudadanos en general.
El colapso económico empujó a muchas personas hacia la informalidad y, en algunos casos, a la criminalidad organizada. Las bandas aprovecharon el debilitamiento institucional y la falta de vigilancia para expandir sus redes, operando con mayor sofisticación y violencia: usan redes sociales, tecnología y servicios de delivery para coordinar delitos. La presencia de mafias extranjeras, como el Tren de Aragua, ha agravado la situación en Lima, Trujillo, Piura y Arequipa.
Hoy, la confianza en las instituciones se ha debilitado por la corrupción, la lentitud en los procesos judiciales y la escasa presencia del Estado en zonas vulnerables. La ciudadanía vive con miedo y modifica su rutina para evitar riesgos. Quedó demostrado que el problema no se resuelve con más policías o cámaras: se necesita una estrategia integral que combine inteligencia policial, fortalecimiento institucional, inversión social y participación ciudadana.
Durante estas fechas, aumentan los delitos y los accidentes de tránsito. Aprosec lanzó una campaña en diversos medios para promover una cultura de seguridad preventiva. Ante la falta de una respuesta efectiva por parte del Estado y los problemas en el sistema penitenciario, son los ciudadanos quienes deben tomar conciencia y asumir un rol activo.
Es clave identificar riesgos y vulnerabilidades en el hogar y en nuestros desplazamientos. Debido a la alta cifra negra por falta de denuncias, se propone promover una cultura de denuncia.
Aprosec recomienda establecer comunicación vecinal, reuniones mensuales, contar con linternas, silbatos y los números de comisarías y serenazgos. Ya no basta con tener una casa segura: necesitamos cuadras seguras. Según el índice global de paz del IEP, el Perú se ubica a media tabla en Latinoamérica, pero los delitos violentos han aumentado sostenidamente en los últimos cinco años. Evitar ser la próxima víctima exige comportamiento inteligente.
En cuanto a los accidentes de tránsito, respetar las normas bastaría para reducir significativamente los casos por negligencia y temeridad. Estas Fiestas Patrias, actuemos como ciudadanos responsables y comprometidos con la seguridad colectiva.
(*) Presidente de APROSEC.
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