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“Policías tienen temor de emplear su arma”

El exdirector de la PNP, Eduardo Pérez Rocha, señaló que investigaciones y procesos judiciales limitan el accionar de miembros de la PNP

  • Pérez Rocha señala que, según el fiscal Chávez Cotrina, los peritajes en los casos de delincuentes detenidos demoran entre 10 meses y un año y medio, lo que retrasa los resultados. Dice que por ello muchos autores de crímenes salen en libertad.

POR: CARLOS RIVERO MELGAR

En entrevista con La Noticia al Día, en La Noticia TV (canal 27.2 en Best Cable y 203 en Cable Go), el exdirector de la Policía Nacional, general en situación de retiro Eduardo Pérez Rocha, sostuvo que la inseguridad ciudadana ha rebasado al Estado, tras evidenciarse casos de delincuentes armados operando en plena vía pública en el centro de Lima. Asimismo, cuestionó el temor de algunos policías para usar su arma de reglamento ante posibles procesos judiciales. También advirtió que la demora en los peritajes y la falta de articulación en el patrullaje integrado debilitan la lucha contra la delincuencia.

Las cámaras de seguridad donde se observa a un delincuente armado caminando por la avenida Emancipación y posteriormente siendo reducido por la Policía, ¿considera usted que la intervención fue adecuada?

Se supone que los dos que intervienen son policías: uno que va en motocicleta y otro que, aunque camina por la vereda, también es efectivo policial. Ambos están con uniforme y casco, por lo que se entiende que cumplen funciones como motociclistas. Lo que llama la atención es que el delincuente está con un arma de fuego en la mano y, sin embargo, ninguno de los dos policías hace uso de su arma. El artículo 20 del Código Penal señala que el personal policial o militar está exento de responsabilidad cuando, en ejercicio de sus funciones y en situación de peligro para su vida o la de terceros, hace uso del arma de fuego, incluso causando lesiones o la muerte. Esto evidencia posible falta de capacitación o temor del policía a enfrentar denuncias y procesos judiciales en el Ministerio Público por el uso de su arma de reglamento.

¿Podemos decir que los policías sienten temor de usar su arma de reglamento si el delincuente no la usa primero?

Lo que ocurre es que tenemos el caso en el norte del país del policía Elvis Miranda, quien hizo uso de su arma de fuego contra un delincuente armado. Sin embargo, después de ocho años, su caso ha sido sobreseído, tras haber pasado incluso por detención preventiva.

Este proceso ha implicado que durante años él y su familia estén expuestos a una posible sanción de privación de libertad y a procesos judiciales en el sistema penitenciario. Esta situación genera un temor en el personal policial al momento de intervenir en el ejercicio de sus funciones. Ese temor a enfrentar investigaciones o procesos judiciales posteriores es lo que, en algunos casos, puede limitar la actuación policial como debería ser en situaciones de riesgo.

Se ha conocido que el detenido Walter Trujillo habría sido intervenido en cinco oportunidades desde el año 2025. ¿Esto evidencia también el problema de la llamada “puerta giratoria” en el sistema de justicia?

El nuevo Código Procesal Penal exige sustentar el delito con pruebas periciales, es decir, el aspecto probatorio del hecho delictivo. En este caso, aunque el intervenido fue hallado con un arma de fuego, se requiere el análisis de criminalística para corroborarlo. Sin embargo, según lo señalado por el fiscal Chávez Cotrina, estos peritajes vienen demorando entre 10 meses y un año y medio, lo que retrasa los resultados. Por ello, pese a haber sido intervenido hasta en cinco oportunidades, es liberado al no contar con pruebas concluyentes a tiempo.

¿Qué refleja este caso sobre la capacidad de respuesta de los serenos frente a delincuentes armados?

Lo que se observa es que el sereno, según la Ley de Serenazgo, cumple funciones de patrullaje preventivo y no porta arma de fuego; solo está autorizado al uso de bastón tonfa y, en algunos casos, pistola Taser, lo que lo coloca en desventaja frente a delincuentes armados.

Esto evidencia la necesidad de fortalecer el patrullaje integrado entre la Policía Nacional y el serenazgo, bajo un mismo plan operativo coordinado por la comisaría, donde el policía asume la intervención directa en situaciones de alto riesgo. Sin embargo, en la práctica aún existe poca articulación entre ambos sistemas.

FALTA DE POLICÍAS Y TECNOLOGÍA AGRAVA LA INSEGURIDAD

Eduardo Pérez Rocha sostiene que la seguridad ciudadana en el país está debilitada por la falta de articulación entre autoridades y la limitada capacidad operativa de la Policía Nacional. Señala que la delincuencia ha sobrepasado la respuesta del Estado, evidenciándose en hechos violentos incluso en el centro de Lima.

Asimismo, advierte que el CONASEC no viene funcionando de manera eficiente, con reuniones limitadas y sin planes actualizados de seguridad ciudadana. Añade que la escasez de policías, la falta de tecnología y la débil coordinación entre municipios y Policía agravan la crisis.

También considera que las elecciones regionales y municipales de octubre deben servir para restablecer el sistema de seguridad ciudadana y la aplicación efectiva de la ley vigente en el país.

 

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