Gran crecimiento agroexportador, a pesar de los “agrodetractores”
Por: Fernando Cillóniz Benavides

Aunque parezca mentira, el principal “agrodetractor” de nuestro país es el propio Estado. Ese Estado que no se inmuta cuando grupos vandálicos bloquean carreteras, perjudicando a personas que no tienen vela en esos entierros. Sin embargo, los más perjudicados por los bloqueos en cuestión siempre terminan siendo los agricultores y ganaderos del país. Por otro lado, ¿cómo no va a ser “agrodetractor” ese Estado que anuncia obras de irrigación faraónicas, pero que nunca ejecuta: Majes Siguas II, Chinecas, Chavimochic III, Chancay Lambayeque, Trasvase Río Marañón, Alto Piura, Puyango Tumbes? Pero nada.
A los hechos me remito: ni un reservorio, ni un trasvase, ni un canal, nada. ¡Y así pretende el Estado asumir la operación de Olmos, cuyo plazo de concesión está por terminar! Si ni siquiera ha sido capaz de convocar la licitación para seleccionar al nuevo concesionario. ¡Cómo así podría gestionar una operación tan compleja y comprometedora como la del trasvase Olmos! ¿Acaso no importan las decenas de empresas de Olmos, ni las 70 mil personas que trabajan en ellas, ni los miles de proveedores que operan en la irrigación, ni los agricultores del valle viejo que dependen de esas aguas? Ahora bien, aparte del Estado, el sector tiene otros “agrodetractores”: “políticos”, “intelectuales”, “ambientalistas”, “académicos”, todos entre comillas, porque, valgan verdades, hay muy buenos profesionales peruanos en todas esas categorías.
Me refiero, por ejemplo, a aquellos “agrodetractores” que sostienen maliciosamente que las remuneraciones en el sector agroexportador han bajado. Bueno pues, tuvieron que participar en el reciente SIAGRO 2025 profesionales tan calificados como Luis Carranza, Juan Carlos Mathews, Miguel Jaramillo, Isaac Foinquinos, entre otros, para mostrar exactamente lo contrario: las remuneraciones en el sector agroexportador son las que más han subido (en términos relativos) en los últimos 5 años, a nivel nacional. Más aún, gracias a las “externalidades positivas” del sector agroexportador, la salud y el nivel educativo de los migrantes de la Sierra mejoró significativamente en los últimos años. Tales son los casos de los trabajadores peruanos que migraron de la Sierra a regiones como Ica, La Libertad, Lambayeque y Piura. ¡Qué tal! Bueno pues, cuando se da la “economía de aglomeración”, aumenta la productividad y eficiencia, aparecen la innovación y creatividad, se genera desarrollo, mejora el mercado laboral (sobre todo para los trabajadores), se reducen los costos de transacción y se consigue el ansiado crecimiento económico.
En resumen, en el 2025 tendremos más exportaciones agrícolas que nunca. En consecuencia, más divisas, más empleos formales y más tributos para el Estado (IGV y Renta). Gran mérito de las empresas y trabajadores del sector, incluidos los enjambres de proveedores, transportistas, bancos y demás que participan de una manera u otra en el desarrollo del agro. Mención especial merecen los docentes universitarios, científicos y técnicos agropecuarios por sus valiosos servicios educativos y de investigación. Gracias también a instituciones públicas como SENASA, ADUANAS, puertos y demás. Nuestra gratitud también va dirigida a los consumidores de todo el mundo por valorar y consumir, cada vez más, nuestros productos agrícolas. Gracias, en buena cuenta, a todos los que apoyan y aportan su granito de arena por el desarrollo del agro peruano.
“¿Cómo no va a ser “agrodetractor” ese Estado que anuncia obras de irrigación faraónicas, pero que nunca ejecuta: Majes Siguas II, Chinecas, Chavimochic III’?”
(*) Exgobernador regional de Ica.
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