Nuevo gobierno debe demostrar que no pagará favores políticos ni económicos
Por: Mario Amoretti Pachas

Los peruanos deseamos que en nuestro país se recupere la moral. No confiamos en los políticos, que en las últimas décadas nos han llevado a la lamentable situación en la que nos encontramos. Respecto a la inseguridad ciudadana y corrupción en las que se encuentra sumergido nuestro país, esperamos que nombren ministros con solvencia moral e intelectual, se respete la meritocracia, que no tengan antecedentes de denuncias en giro, como hemos comprobado en los últimos gobiernos. No hay institución pública y privada que no tenga dentro de sus integrantes, a denunciados, investigados y condenados por hechos delictivos.
El Poder Legislativo es el peor Congreso de la historia republicana que hemos tenido; y, lo más grave, algunos de ellos han postulado para senadores y diputados. Han sido elegidos, es decir, 5 años más de impunidad. En el Poder Ejecutivo tenemos ministros que se encuentran en la misma situación. En el Poder Judicial algunos jueces también están denunciados e investigados.
En el Ministerio Público tenemos fiscales algunos fiscales provinciales y superiores, que dictan disposiciones a favor de falsificadores, estafadores, pese a las evidencias y pruebas existentes, archivando sus investigaciones, en contra de propietarios de inmuebles, con la anuencia de algunos notarios, de personas que están en el extranjero, en la época en que le falsificaron su firma y se apersonan al notario, para su control biométrico “nadie se da cuenta que no es la verdadera persona propietaria del bien”.
Es decir, los traficantes de inmuebles están protegidos por algunos malos policías, jueces y fiscales. Hace 3 meses, el Fiscal de la Nación ordenó al presidente de Fiscales Superiores, a fin de que un fiscal provincial —fue designado a la 2da fiscalía de Lima Centro—, para que denuncie e investigue a altos mandos policiales que, de acuerdo a un exministro del interior y actual defensor del pueblo. Hasta la fecha no cumple con lo ordenado.
Además, que en una investigación preparatoria que se sigue contra Erick Moreno Hernández, alias “el monstruo”, y también el empresario Jesús Santos Victorio Acuña, hace más de 2 años, siendo inocente está preso. Pero de casualidad, lo han trasladado al pabellón 3 —donde están los más peligrosos del penal Ancón 1— y he denunciado al INPE si lo “suicidan”, los asesinatos son suicidio, es de su responsabilidad.
Hacemos un llamado a los peruanos, a fin de que se lleve a cabo un referéndum para la revocatoria del mandato a los senadores y diputados a la mitad de su gestión y no sigan usufructuando de nuestro dinero, y no haya BORRÓN Y CUENTA NUEVA, denunciando a los delincuentes.
(*) Exdecano del CAL
