Megyn Kelly arremete contra Bad Bunny y Piers Morgan por actuación en español en el Super Bowl
La presentadora conservadora calificó el show como un “gesto obsceno” y protagonizó un tenso cruce con Piers Morgan durante una entrevista.

La periodista y presentadora de pódcast Megyn Kelly protagonizó un momento de alta tensión durante una entrevista con Piers Morgan al criticar duramente la actuación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, que fue interpretada íntegramente en español.
Kelly, conocida defensora del movimiento MAGA y exfigura de Fox News, se mostró visiblemente indignada cuando Morgan defendió el derecho del artista puertorriqueño a cantar en su idioma, lo que derivó en un cruce verbal en el que la comunicadora incluso lanzó críticas contra el Reino Unido, país natal del entrevistador.
El show de Bad Bunny fue ampliamente interpretado como un mensaje de amor, unidad y una postura crítica frente a las políticas antiinmigración impulsadas por el expresidente Donald Trump, a las que el cantante se ha opuesto públicamente. Sin embargo, el espectáculo no fue bien recibido por sectores conservadores.
Trump también se sumó a las críticas y calificó la presentación como “un insulto a la grandeza de América”, asegurando que se trató de “uno de los peores espectáculos de medio tiempo de la historia”, según escribió en su red social Truth Social minutos después de concluido el show.
Durante la entrevista, Morgan recordó que el propio Trump solía utilizar música en italiano —como Nessun Dorma, interpretada por Luciano Pavarotti— en actos de campaña, pese a las actuales críticas por el uso del español. El comentario no calmó a Kelly, quien insistió en que el Super Bowl debe ser un evento “estadounidense por excelencia”.
“Se supone que es un evento unificador para el país”, afirmó Kelly, señalando que la mayoría de la población no habla español y cuestionando que un artista latino encabece el espectáculo principal del evento deportivo más visto de Estados Unidos.
La presentadora también sostuvo que Estados Unidos no debería permitir lo que, según ella, ocurrió en otros países al “ceder su cultura”, utilizando a Gran Bretaña como ejemplo, lo que intensificó la polémica en redes sociales.
Las declaraciones de Kelly generaron una ola de reacciones y reabrieron el debate sobre diversidad cultural, idioma e identidad en eventos masivos como el Super Bowl, especialmente en un país donde el español es hablado por más de 40 millones de personas.





