Luis «Mamanka»: Escultor peruano es acusado de abusar y embarazar a una menor de edad
El escultor financió su traslado desde Medellín hasta Lima, donde fue violentada y obligada a dar a luz
Luis Sifuentes, más conocido como «Mamanka» es un prestigioso y experimentado escultor peruano, reconocido por su versatilidad al transformar el hierro, el bronce y piedras en obras de arte que se exhiben en Italia, Japón, España, Colombia y muchos países más.

Fue durante un viaje a Medellín que el escultor conoció a una joven de 14 años que vivía en situación de calle.
Su nombre es Valentina y en aquel entonces sus supuestas amigas la llevaron frente al artista de 56 años con quien pactaron un trato a sus espaldas.
Primeros encuentros en Medellín
La joven no tenía nadie que se preocupe por ella. Cuando tenía siete años su madre la abandono en su casa, lugar donde solo reparaban en su existencia para abusar de ella, por lo que a sus diez años decidió escapar de aquel lugar.
Bajo promesas de protección, Valentina tomó una pastilla y alcohol que le ofreció Sifuentes mientras la llevaban a un lugar desconocido para ella. Las imágenes y las palabras se mezclaron mientras la joven perdía el conocimiento.
Finalmente despertó, desnuda al lado del escultor, a quien se le escucha pagar «cincuenta, sesenta mil pesos» en uno de los audios difundidos por Valentina en el programa Cuarto Poder.
Días después Luis Sifuentes volvió a Medellín y volvió a solicitar la compañía de la joven a la que apodó «Chocolate».
Valentina señala que el escultor tenía la costumbre de apodar a las niñas con las que mantenía relaciones e incluso les pagaba cirugías estéticas.
Cautiva en Lima
Pero «Mamanka» se encaprichó con Valentina, no deteniéndose hasta traerla a Lima para vivir con él en su taller, donde la menor de edad fue sometida recurrentemente por el escultor.
Para el traslado, Sifuentes envió dinero a dos jóvenes que se encargaron de enviar a Lima a la adolescente que no contaba con familia ni documentos.
“Luis les enviaba dinero a ellas, yo nunca tuve dinero en mis manos. Siempre fueron ellas, él les enviaba el dinero a ellas, ese era el objetivo final, que una niña llegue a Lima a su casa, al taller”, relató Valentina.
Las dos chicas que se encargaron del traslado dejaron a la joven colombiana y a otra chica de 16 años también llamada Valentina a merced de «Mamanka».
Mientras el escultor mostraba al mundo su manejo de materiales, las dos Valentinas eran espectadoras de su despiadado manejo de la violencia física y psicológica que ejerció sobre las adolescentes para controlarlas.
Como si fueran esculturas, doblegó sus voluntades, forzándolas a realizar labores de limpieza, cuidado de perros e incluso ayudarle a crear obras que se convirtieron en testigos silenciosos del abuso.
Embarazo
Despojada de control, Valentina vio como su su cuerpo cambiaba, su vientre crecía y con tan solo 15 años fue llevada de emergencia a una clínica en Jesús María. Era tan solo una niña que estaba a punto de dar a luz a otra niña.
Pese al riesgo que implica dar a luz siendo menor de edad, los médicos y el personal de la clínica nunca alertaron a las autoridades sobre el embarazo de Valentina. Ni siquiera cuando Luis Sifuentes de 57 años fue inscrito como padre de la recién nacida ante el RENIEC.
Aquel 9 de abril de 2020, el escultor convenció a la joven de no revelar a los doctores que él era el padre de bebé, explicando que «si no, no la atendía», según se escucha en la grabación.
Escape
Tras vivir un infierno Valentina logró escapar del escultor, pero dejó atrás a su hija de seis años, quien sigue bajo la custodia de Luis Sifuentes.
Hasta ahora el Poder Judicial no resuelve la custodia de la infante e inclusive ofrecieron a Valentina volver con Sifuentes para criar a su hija con su abusador.
Cuando el escultor fue cuestionado por Cuarto Poder, negó todas las acusaciones sin brindar detalles, pero esto no detuvo las investigaciones que se desarrollan en su contra por agresiones en contra de mujeres y afectación psicológica.




