
Cuando se definieron los equipos para los play-offs, en la última fecha del Torneo Clausura, pocos pronosticaron esta final.
Sporting Cristal había alcanzado con lo justo el cuarto lugar del acumulado 2025 y, pese a su mejoría en la segunda mitad del año, no convencía a su hinchada.
Melgar de Arequipa, por ejemplo, empató 14 partidos (varios como local) y dejó el camino libre a un irregular Cristal, que incluso perdió en casa frente a Chankas y UTC. El 29 de noviembre escribimos: “Cuidado con Sporting Cristal, que tiene un rush final interesante”, y lo sufrió Alianza Lima.
En inversión anual, el conjunto blanquiazul debe ser el que más ha gastado este 2025, mientras que el elenco rimense ocupa el tercer lugar, a buena distancia. Sin embargo, mañana la final —el partido despedida del año— será entre Cusco FC y Cristal.
El pasado miércoles, el equipo de Autuori no supo aprovechar la ventaja defensiva del rival. Las ausencias de Aldair Fuentes y Mario Ruidíaz se sintieron en Cusco FC y, para colmo, al minuto de juego se lesionó Custodio. Improvisaron a Ampuero como central y a Aucca, que es volante, como lateral. ¡Dios mío!
A los 15 minutos llegó el golazo del argentino Santiago González y se abría la gran ocasión para marcar más diferencia. Cristal no lo hizo y, sobre el final del partido, Tévez desperdició el empate cuando tenía todo para anotar. Cabe destacar la gran actuación del golero Pedro Díaz, a mi entender el mejor arquero de la Liga 1 este año.
Mañana domingo se pueden dar dos escenarios, según se abra o no el marcador en los primeros 20 minutos de juego.
Si Cristal consigue la igualdad en esa primera parte, de contragolpe puede castigar con sus rápidos extremos Castro y González.
Cusco FC buscará marcar en los primeros 15 o 20 minutos; si no lo consigue, puede descuidarse y hasta perder el partido en contragolpe.
La parte física será fundamental: Cristal llega con el desgaste de tres partidos en ocho días y un plantel corto para su peso futbolístico. Además, jugar a casi 3,400 metros sobre el nivel del mar influye en una final frente a un Cusco FC que cuenta con cuatro jugadores argentinos adaptados a la ciudad imperial.
A ello se suma la recuperación del volante brasileño Gustavo Cazonatti, pieza vital en el balance celeste.
El partido está para cualquiera. Un gol de diferencia puede parecer poco hoy, pero será mucho si mañana el primer tiempo acaba 0-0.
Asegurar tres millones de dólares por llegar directo a la fase de grupos de la Copa Libertadores significa abrir la billetera para reforzarse.
Sin duda será un cotejo lleno de emociones, probablemente con polémica, porque los árbitros de tan bajo desempeño no pueden irse sin críticas. Es pura ironía sarcástica.
No hay duda alguna de que el gran perdedor es Alianza Lima, que nuevamente cambia de entrenador y varios jugadores.
Muchas gracias por su amable lectoría y comentarios digitales.
Muchas bendiciones en este tiempo de Adviento.
(*) Director general de canal Sintonía Te Ve.

