“Izquierda tiene el mismo discurso de los años 70”
Analista político Luis Benavente señala que, además, está pagando la factura de sus errores, como los casos de corrupción

- El director ejecutivo de Vox Populi indicó que Keiko Fujimori tiene que que dar cabida a un gabinete con más liderazgo, con reconocimiento en la opinión pública, cuyos integrantes sean buenos interlocutores para transmitir la posición del gobierno.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
El director ejecutivo de Vox Populi, Luis Benavente, en entrevista con La Noticia al Día, en La Noticia TV (canal 27.2 en Best Cable y 203 en Cable Go), señaló la izquierda peruana, que tiene el mismo discurso de los años 60 y 70, se ha desacreditado y por eso perdió las elecciones a manos de Keiko Fujimori. Agregó que la virtual candidata electa asumirá en un contexto político complejo, marcado por la polarización y un clima de confrontación, por lo que uno de sus principales desafíos debe ser conformar un gabinete plural.
¿Con qué escenario se va a encontrar Keiko Fujimori cuando asuma el gobierno?
Probablemente tenga un ambiente hostil, pero por los ataques que recibió en las campañas anteriores ella ha aprendido a moverse en ambientes hostiles. El problema es que Roberto Sánchez solo acepta los resultados cuando lo dan como ganador y, por eso, la gente que estuvo a su lado empieza a darle la espalda, y va quedándose cada vez con un respaldo político muy pequeño. Tendrá su bancada en el Congreso, y habrá que ver si tiene capacidad para convocar a algunos sectores sociales y crear un ambiente de hostilidad. Respecto al tema de estabilidad en el gobierno, veo muy difícil que en estos cinco años se presenten situaciones de vacancia. Creo que quien está en el poder va a tener la capacidad para captar a algunos congresistas para su bancada, porque este es un país donde hay mucho oportunismo político y varios congresistas van a preferir estar al lado del ganador. Existe la preocupación de que haya congresistas vinculados al Movadef o las declaraciones de Roberto Sánchez que califican como una gesta política el Andahuaylazo, como si pusiera en un altar a los asesinos de policías. No todos los marxistas ortodoxos tienen prácticas habituales, sostenidas, de querer incendiar la pradera y dicen que las contradicciones se agudicen para crear las condiciones de la revolución, pero ese es el discurso de los años 60 y 70. Hoy en día las izquierdas en el mundo están funcionando de otra manera.
El primer examen de Keiko Fujimori será la conformación de su gabinete. ¿Cómo debería ser este gabinete?
Ella ganó la primera vuelta con 17% de los votos válidos, pero si quitamos el blanco y nulo, lo real es el 10%. Sin lugar a dudas no puede gobernar solo con su partido. Fuera de Fuerza Popular hay figuras políticas de muy buena calidad que pueden ayudar a construir un gabinete más heterogéneo, que incluso considere sectores de derecha. En la izquierda responsable (no extremista) hay personalidades con liderazgo o capacidad que podrían ampliar no solamente la base política, sino también la base social del nuevo gobierno. Tiene que dar cabida a un gabinete con más liderazgo, con reconocimiento en la opinión pública, que sean buenos interlocutores para transmitir la posición del gobierno.
¿El jefe del Gabinete debería ser fujimorista?
Podría serlo, pero no descarto que pueda ser alguien de otros sectores políticos. Sería bastante bueno que Keiko logre convencer a Jorge Nieto para que lidere el gabinete. La derecha tiene que entender que debe relacionarse con sectores democráticos de la izquierda y viceversa. Sería saludable, así como lo hizo Alan García cuando nombró de premier a Yehude Simon.
¿Cuáles son los grandes retos del gobierno?
El gran desafío será integrar al país, que prácticamente está partido en dos de manera irreconciliable. Se deben crear mecanismos políticos, sociales y de inversión que apunten a una mayor integración.
¿El triunfo de Keiko Fujimori confirma la inclinación de gobiernos de derecha en la región?
En este momento hay una derechización de la política en América Latina, y en América en general. Es algo cíclico: luego la izquierda comete muchos errores y eso provoca desgaste; han estado implicados en muchos casos de corrupción y, por eso, están pagando la factura del rechazo de la población. Por otro lado, estamos viendo mayor polarización entre los extremos que se enfrentan en segunda vuelta. Ahora hay una derechización en América, pero en la medida que cometan errores en América Latina, darán paso nuevamente a las izquierdas dentro de un tiempo. Ahora hay una señal intermedia realmente preocupante, que es Bolivia, y no por un agotamiento o errores de Paz, sino por la acción de sabotaje de Evo Morales, que hace más de 20 años lideró un movimiento cocalero y promovió protestas que dejaron más de 80 muertos, hasta que se metió al poder. Evo entró al gobierno con las manos ensangrentadas y no va a tener ningún problema en promover estos actos de violencia; si hubiese 200 o 300 muertos encajaría mejor en sus planes. En este caso la caída del gobierno no se daría por un factor ideológico, sino por un sabotaje criminal de Evo Morales.
¿En qué se equivocó Roberto Sánchez en la primera y segunda vuelta?
Creo que tuvo mucha suerte. Encontró un espacio fértil dentro de la izquierda radical, porque Vladimir Cerrón estaba limitado y no podía hacer campaña. Cerrón es una persona con muchas más habilidades políticas y de oratoria que Sánchez. Entonces, copó el espacio de la izquierda radical y tuvo mucha suerte también, porque estuvo a punto de convertirse en presidente del Perú. Sin embargo, por otro lado, no alcanzó los votos para una curul en la Cámara de Diputados. Ha tenido más de 9 millones de votos, pero no tiene que creerse el gran líder, porque prácticamente de la nada se ha convertido en una figura importante en la política peruana. Hay muy pocos políticos que ganan en la primera elección. Hay casos que lo han hecho a la cuarta o la quinta. La perseverancia es una virtud muy importante en toda actividad humana, incluida la política. Mira el ejemplo de Keiko, que acaba de experimentarlo.
“SÁNCHEZ SE ESTÁ QUEDANDO SOLO”
¿Cree que la actitud de Sánchez causa mucho daño a la democracia y tranquilidad del país por no reconocer los resultados de las elecciones?
Definitivamente, le hace daño, pero lo importante y lo bueno para el país es que Sánchez se va quedando solo. Alfonso López-Chau, Manuel Rodríguez Cuadros y hasta Antauro Humala están desmarcándose. El efecto de este berrinche o pataleta se va achicando y tiene un impacto cada vez menor.
