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House of the Dragon: Resumen y crítica del episodio 5 de la tercera temporada

La serie continúa advirtiendo grandes desenlaces y una batalla que se avecina, solo falta ver si los fans están dispuestos a esperar hasta que eso pase

La buena noticia es que la crítica ha sido más benevolente con este capítulo que con el anterior, recibiendo una puntuación de 8.2 en IMDB.

El problema es que los fans entraron a esta nueva temporada siendo sacudidos por la acción y una rápida evolución de la trama, con Rhaenyra Tragaryen tomando el trono de Hierro en el capítulo dos.

De esta forma, podemos ver una disonancia entre el ritmo de los dos primeros capítulos y los tres nuevos, los cuales no son malos desde un punto de vista técnico, pero la audiencia parece perder su paciencia con tramas que se cocinan a fuego lento.

Resumen del capítulo

Las reinas cautivas

Buena parte del foco del capítulo se centra en Alicent y Helena, quien se nos confirma, está esperando el nacimiento de un posible heredero a la corona de Aegon, el rey prófugo.

Alicent trata de forzar a Helena de abortar y de escapar dejando atrás a su hija, con ambos planes siendo descubiertos por Lady Misaria, la nueva maestra de susurros del reino.

(Foto de: X)

Sin embargo, Alicent consigue convencerla de guardar el secreto, bajo promesa de ganarse el favor de los Hightower.

Esto no evita que las reinas intenten escapar por un pasadizo secreto que resulta estar bloqueado, quedando atrapadas entre la oscuridad con ratas.

Honor de caballero

Las tropas de Ser Criston Cole y ser Gwayne Hightower se dedican a atacar a las fuerzas de la reina, pero pronto se ven superados.

(Foto de: Fotogramas)

Gwayne y un puñado de sus hombres deciden abandonar su cruzada, dejando atrás a Criston Cole, quien prefiere morir como caballero en lugar de servir como un peón para otra casa. Pero por sobre todo prefiere convertirse en leyenda, con canciones sobre su muerte para que Alicent, su antigua amante, las escuche.

Los reyes derrocados

Aemond se nos muestra perturbado por sueños de su hermano buscando venganza, denotando su frágil estado mental y su sentimiento de abandono tras descubrir que su dragona Vhagar lo dejó en Harrenhal.

Bajo el cuidado de Alys Rivers, la señora de Harrenhal, el rey tuerto parece recuperarse lo suficiente como para defender a su cuidadora del ataque se cazarrecompensas, quienes buscan el premio por la captura de Aemond.

(Foto de: Plano Americano)

Su hermano Aegon no se encuentra en mejor posición, confrontado por todos los errores que cometió, resignándose a escapar con su ayudante y un nuevo aliado. No antes de acabar con la vida del jefe del campamento donde se encontraban para proteger su identidad y como venganza personal.

Festín para traidores

Descubrimos que la mente detrás de los brutales asesinatos de las capas doradas es lord Ormund hightower, quién promete «el premio del rey Daeron Targaryen» para quienes ejecuten a los guardias del reino.

Daemon, el otrora comandante de las capas doradas se gana su confianza y los motiva a no abandonar su posición a pesar de no recibir un pago por los desastres económicos de la corona. Inmediatamente después interroga a uno de los asesinos, confirmando que trabaja para Ormund Hightower.

A pesar de los avances en la investigación y de capturar a uno de los asesinos, Daemon encuentra en el silencio de la noche una aterradora obra. Sentados en torno a una mesa yacen los cuerpos sin vida de un escuadrón de capas doradas, bajo una inscripción pintada con su sangre: «Un festín para traidores».

(Foto de: Milenio)

Crítica del episodio 5

La metáfora de cocinar a fuego lento funciona perfecta para Aemond, cuya trama no avanzó en lo absoluto desde que fue herido en Harrenhal. Recién vemos en este capítulo como la culpa de quemar vivo a su hermano lo persigue.

Muchos fanáticos tienen motivos para preguntarse porque Aemond no tiene más tiempo en pantalla, pues es un personaje interesante y trágico, que por ahora se mantiene apartado de las otras tramas.

Igualmente su hermano no tuvo ningún progreso real en este capítulo. Si, si acompañante lo enfrentó con la realidad de que fue un mal rey y un pésimo ser humano, datos nuevos para si mismo, pero no para los fans.

Este momento es humanízante, nos hace sentir lastima por Aegon, pero no parece llevarlo a ningún lado.

Alicent y Helena parecen tener más espacio para evolucionar y desarrollarse a pesar de estar cautivas por la reina.

Su trama no es la más interesante, pero al menos sentimos que va hacia algún lado.

Por otro lado tenemos a Criston Cole, un personaje con el que podemos empatizar y ver sus motivos claros. Puede que no aporte directamente a la trama principal, pero su determinación al menos lo hace interesante de ver en su misión suicida.

Daemon y las capas doradas se llevaron la peor parte, pero también la historia más interesante. Con Ormund Hightower orquestando la revuelta contra las capas doradas a pesar de estar encerrado en Tumbleton.

El nivel de camaradería y confianza que tienen los guardias en Daemon es contagioso, haciendo aún más devastante el gráfico y triste final de las capas doradas. Por mucho, lo mejor de este episodio.

El gran problema de House of the Dragon

Si llegaste hasta este punto podrías haber notado la ausencia de un personaje importante para la trama, aunque no te culparía si la pasaste por alto, los escritores parecen haber hecho lo mismo.

Rhaenyra Targaryen esta presente durante todo este capítulo, pero en realidad no tiene nada que hacer además de chocar con Daemon, dirigir a los jinetes de dragón, hablar sobre investigar a los traidores del reino y evadir a su hijo aún vivo.

El problema es que nada de esto afecta a la trama en lo absoluto.

Tienen a un buen personaje, una muy buena actriz y la situación perfecta para mostrarnos como el peso de la corona puede ser demasiado para una persona. Pero la última vez que vimos muestras del desgaste mental de Rhaenyra fue en el capítulo 3, desde eso solo se ha dedicado a reaccionar a lo que pasa a su al rededor.

Podríamos argumentar que como reina su participación se limita a liderar en lugar de hacer cosas, pero personajes como Cersei Lanister nos mostraron que una reina puede tener un rol activo y central en la trama.

Si bien el capítulo es bueno desde un punto de vista técnico, con un gran final debo añadir, en realidad parece perder un poco el ritmo y el rumbo que tomará con su protagonista. Solo nos queda esperar el siguiente capítulo.

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