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“Gobierna el Congreso y no el Poder Ejecutivo”

El abogado penalista Luis Lamas Puccio afirma que en los últimos años ha sido el Parlamento, dominado por partidos políticos, la institución que eligió a los presidentes del Perú

  • Lamas Puccio advirtió que el país volverá a experimentar un esquema de gobierno fuertemente parlamentarista, ahora reforzado con la incorporación de la Cámara de Senadores, instancia que —según dijo— asumirá las decisiones finales.  

POR: CARLOS RIVERO MELGAR

El abogado penalista Luis Lamas Puccio, en entrevista con La Noticia Al Día transmitida por La Noticia TV (Canal 27.2 en Best Cable y 203 en Cable Go), sostuvo que en los últimos años ha quedado demostrado que es el Congreso —y no el Poder Ejecutivo— la institución que termina gobernando el país. Recordó que ha sido el Parlamento el que, en la práctica, ha definido quién ocupa la presidencia del Perú, al estar controlado por los partidos políticos que imponen sus decisiones.

Hay, al menos, 250 candidatos que registran sentencias penales firmes. ¿Qué revela esto?

Pone en evidencia un fenómeno de continuidad en el sentido de que, bajo este tipo de circunstancias, ¿por qué tendría que cambiar el curso de los acontecimientos en el plano de la corrupción en el Perú? Es decir, repetimos lo que hemos venido viendo a lo largo de los últimos años. Hay que resaltar que, si bien es cierto, es un fenómeno circunscrito en gran medida al tema de la corrupción, el trasfondo de todo esto es la impunidad. ¿Cómo entender que personas que están siendo objeto de sanciones penales puedan insistir o tentar un cargo tan importante como el de parlamentario? Los que están postulando tienen como proyecto personal encubrirse en una acción parlamentaria para evitar cualquier tipo de sanción; es decir, se utiliza la dimensión política en una línea de impunidad. El Jurado Nacional de Elecciones no está a la altura de las exigencias porque sus miembros son los que deberían marcar las pautas e impedir que personas con sentencia condenatoria postulen. En el plano de la corrupción, nadie se rehabilita.

¿La impunidad se ha institucionalizado en el país?

Yo creo que, en los últimos tiempos, a raíz del caso Odebrecht, ha adquirido una dimensión más compleja porque es una impunidad dentro del ámbito de la legalidad. Es decir, no es una sentencia que absuelve o un Poder Judicial que se abstiene, sino que son los mismos que legislan —en este caso aspiran a ser legisladores— los que promulgan las leyes a efectos de que la impunidad se legitime o se legalice a través de leyes. Ahí está, en gran medida, la correa de transmisión entre corrupción e impunidad que se viabiliza a través de la práctica política y de los partidos políticos.

¿Esto revela que en los partidos políticos no existen los filtros o que no los quieren usar?

Yo creo que existen ambas cosas, porque el partidarismo en los últimos tiempos se ha encumbrado en el poder, o sea, quien está gobernando el país no es el Ejecutivo, es el Parlamento, y el Parlamento está integrado por los partidos políticos. Además, hay que tener presente que el 80 % de los parlamentarios van a intentar ser reelegidos, lo cual pone en evidencia absoluta que lo que ellos están buscando es la continuidad en el ejercicio del poder para encumbrarse en la gobernabilidad.

¿Cree que se repetirá el gobierno parlamentarista?

No solo se va a repetir, sino que se va a repetir aumentado, porque ahora en la Cámara de Senadores van a tomar las últimas decisiones y, como sabemos, ha sido el Parlamento de los últimos años el que elige al presidente del Perú. Es una línea de gobernabilidad a favor de sus intereses partidarios; además que, como sabemos, los partidos en el Perú son inexistentes, son grupos económicos familiares en los cuales algunos personajes se encumbran en la dirección del partido como si fuera de su propiedad, ellos son los que deciden cuáles son las decisiones que se van a tomar en el Parlamento a través de sus representantes y es por eso que la democracia en el Perú atraviesa una profunda crisis.

¿Podemos sospechar que estas reformas electorales que se hicieron en los últimos años buscaban posicionar al Parlamento como un ente de gobierno?

Sí, además, utilizando el marco normativo electoral, porque esa es la llave que les permite a ellos abrir la puerta para poder ingresar y tener el control casi absoluto sobre la actividad electoral y ahí está explicada una de las razones por fraccionar el escenario electoral permitiendo que cualquier persona sin mayores antecedentes políticos forme un partido.

¿Cómo ve la campaña en relación a propuestas? ¿Ve que el panorama es similar al de las elecciones pasadas?

Es peor. No puede haber una rigurosidad en las propuestas porque, tratándose de 35 candidatos (presidenciales), tendríamos que analizar los programas de gobierno que plantea cada uno de estos partidos políticos y eso es imposible. Además, el acto electoral en sí es una burla a la democracia, no puede ser que haya una cédula electoral con tal cantidad de signos y candidatos, en condiciones materiales terriblemente incómodas. En una sociedad que vive una serie de problemas sociales de toda naturaleza, esperar que el elector vaya al ánfora electoral y tenga un voto de conciencia es una burla al nivel cognoscitivo del ciudadano, porque eso no es conciencia, eso es manipulación del voto.

¿Cree que los debates van a ayudar al elector o le parecen innecesarios?

Creo que ese debate es solamente un maquillaje para darle una visión imaginaria de democracia donde todo el mundo tiene la oportunidad; eso, desde mi opinión personal, no coincide con la realidad. El voto no debería ser obligatorio, debería ser voluntario porque es un tremendo activo que es utilizado en el sentido del voto por convicción y por oposición. Y eso pone en evidencia que estos debates son estériles porque, en última instancia, una campaña mediática difamatoria derrumba la imagen de una persona y quien se siente agraviado por noticias falsas va a recurrir a un Poder Judicial que se demora cuatro años para una sentencia. Estas elecciones son las peores de la historia electoral del Perú desde su independencia.

“EL CAL HA PERDIDO PRESENCIA, AUTORIDAD Y REPRESENTATIVIDAD” 

Luis Lamas Puccio se pronunció sobre las elecciones en el Colegio de Abogados de Lima (CAL) y señaló que quien gane los comicios en segunda vuelta debe pensar en la salvaguarda del estado de derecho. “Quien sea elegido tiene que ser una especie de brújula en un escenario democrático bastante complicado y creo que, desde el punto de vista estructural, el CAL ha perdido, en los últimos años, presencia, autoridad, representatividad, es una institución llena de problemas y pleitos, es decir, es un caos”, apuntó.

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