
La selección española demostró su jerarquía en el Mundial 2026 tras imponerse con un categórico 4-0 sobre Arabia Saudita, en un partido correspondiente a la segunda jornada del Grupo H disputado en Atlanta, donde el conjunto dirigido por Luis de la Fuente recuperó sensaciones y reafirmó su condición de candidato.
Desde el inicio, la selección de España tomó el control del juego con presión alta, ritmo intenso y dominio territorial. La apertura del marcador llegó rápidamente, a los 10′ cuando Lamine Yamal definió una acción colectiva que tuvo como protagonista también a Mikel Oyarzabal, quien participó en la jugada previa y fue clave en el funcionamiento ofensivo.
El dominio español se tradujo en más goles en una ráfaga decisiva. Oyarzabal marcó el segundo tanto a los 21′ y repitió la dosis a los 23′, firmando un doblete que dejó el partido prácticamente resuelto antes del descanso. Arabia Saudita no logró reaccionar ante la intensidad y precisión del rival, que manejó los tiempos con absoluta comodidad.
En la segunda mitad, el trámite no cambió demasiado. España bajó ligeramente el ritmo, pero mantuvo el control del balón y la iniciativa. El cuarto gol llegó tras una jugada por el sector izquierdo de Marc Cucurella, cuyo centro terminó en autogol de Hassan Al Tambakti, reflejando la presión constante ejercida por el conjunto europeo.
Tras el encuentro, el delantero del Barcelona destacó su emoción por volver a competir con la selección y el buen momento del equipo. «Tenía muchas ganas, llevaba mucho tiempo sin poder jugar ni entrenar y me hace muy feliz jugar con mis compañeros y con la selección. Lo importante era ganar hoy y es lo que hemos hecho», señaló Yamal. El joven atacante también valoró el enfoque del equipo desde el inicio del partido y la confianza interna en el grupo español.

