Opinión

Djokovic y los antivacunas

Por: Martín Valdivia Rodríguez

El caso de Novak Djokovic, el tenista número uno del mundo, quien fue expulsado de Australia por rehusarse a aplicarse la vacuna contra el COVID-19, es un claro ejemplo de hasta dónde puede llegar la obstinación por nadar contra la corriente ante los avances de la ciencia.

La epidemia va por su cuarta, quinta y sexta ola en Europa debido a que mucha gente no cree en las vacunas o ha bajado la guardia en las medidas de prevención. Sin embargo, aún hay antivacunas como el serbio. Novak Djokovic ha ganado 20 torneos de Grand Slam, un récord que comparte junto a sus legendarios colegas Roger Federer y Rafael Nadal. Tuvo la oportunidad perfecta para distanciarse de sus rivales: pudo haber ganado su Grand Slam número 21 en el Abierto de Australia, donde ya ha sido campeón nueve veces. Pero ello ya no sucederá, pues fue deportado y ya no hay lugar a reclamos.

En realidad, como muchos famosos, Djokovic tiene ideas muy raras. En su libro “Servir para ganar”, contó que en el año 2010 se reunió con un nutricionista que le pidió que sujetara un trozo de pan en la mano izquierda mientras le presionaba el brazo derecho. El tenista afirma que se sintió mucho más débil mientras sujetaba el pan y puso esto como prueba de su intolerancia al gluten. En realidad, algo tirado de los cabellos.

Además, en Instagram Live, Djokovic aseguró que el pensamiento positivo puede “limpiar” el agua contaminada y que científicos “han demostrado que las moléculas en el agua reaccionan a nuestras emociones”. Según diversos especialistas que reaccionaron ante esta hilarante hipótesis, “en la balanza de las probabilidades es altamente improbable que estas afirmaciones sean verdad, al menos no bajo las actuales convenciones de la teoría y la práctica científicas”.

Antes del inicio de la pandemia, la esposa de Djokovic compartió en Instagram la teoría de la conspiración sobre el 5G y su publicación recibió la etiqueta de fake news de parte de la red social.

Los negacionistas, como se denomina a quienes creen que la pandemia es un invento, así como los antivacunas, por lo general tienen ideas como las de Djokovic. Lamentablemente, la realidad les está demostrando el error que cometen, pues muchas de estas personas se están contagiando del virus y en algunos casos el final es fatal. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.

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