¿Cuántos soles pueden brillar en una misma empresa?
Por: José Castillo Carazas

¿Qué significa liderazgo? El liderazgo se puede definir como la capacidad de una persona para influir en la manera de actuar o trabajar de un grupo de individuos hacia un determinado objetivo que, para lograrlo, se requiere de un desempeño en equipo. El buen líder consigue que su equipo trabaje de manera efectiva y para ello debe de ser capaz de sacar lo mejor de cada uno, es alguien que puede “movilizar voluntades”.
Sin buenos líderes es difícil que las empresas salgan adelante porque no consiguen alinear los objetivos institucionales con sus equipos y, por lo tanto, no son capaces de seguir una estrategia. En sociedades democráticas como la nuestra, las personas tenemos la capacidad de debatir; sin embargo, en las empresas, lograr un rumbo hacia el cumplimiento de un objetivo o meta requiere un liderazgo, alguien que dirija el barco a buen puerto y personas dispuestas a recibir directrices y cumplirlas. Pero ¿Cuántos líderes caben en una organización?
Las organizaciones como las firmas de abogados o de auditores suelen estar formadas por fuertes personalidades, egos y liderazgos, una combinación explosiva si no se sabe gestionar este coctel con mucha “muñeca” y “paciencia”. El liderazgo debe ir en cascada hacia abajo en la organización, pero no creo que en una organización todos deban ser líderes, o al menos no todos a la vez.
Cada momento empresarial requiere un tipo de liderazgo unido a unas determinadas competencias, conocimientos y habilidades específicas que no tienen por qué ser compartidos con toda la organización. A veces, es imposible que las decisiones sean aceptadas por todos y, sin embargo, resulta clave que todos estén alineados y trabajando en una misma dirección. El consenso puede ser el peor de los males en momentos difíciles porque paraliza internamente y destruye oportunidades.
En momentos como los actuales, en los que atravesamos cambios constantes y muy profundos, la capacidad de adaptación debe ser máxima y la gestión del cambio es una prioridad debido a que el entorno es incierto y cambiante. Sin líderes, la capacidad de maniobra se dificulta y se pierde mucho tiempo en la discusión, en lugar de implantar un sentido de urgencia para el cambio.
Pero ¿Puede brillar más de un sol en el mismo techo? Pienso que el liderazgo requiere de toma de decisiones difíciles, de maniobras rápidas y de una cierta soledad, y aunque es verdad que existen diferentes tipos de liderazgo y pueden coexistir con una visión compartida, el liderazgo se demuestra en los momentos difíciles y en las decisiones complejas.
El liderazgo debe administrarse y cada persona debe tomar el papel que le corresponda en la organización dependiendo del momento y responsabilidades que se requieran de él como profesional. El liderazgo no es una moda y no todas las personas que componen una empresa pueden asumir papeles de líderes o pretender serlo sin lograr el respaldo del equipo.
No obstante, un líder se puede formar y preparar para asumir ese papel, pero aún le quedaría ser carismático, lo cual no se dónde se puede aprender.
(*) Gerente General de BLANCO Sociedad Administradora de Fondos S.A.C. y miembro del Directorio de la UPAL.

