Colombia: Rescatistas en carrera contrarreloj por sobrevivientes
Cerca de 290 personas que han sido reportadas como desaparecidas tras el terremoto

BOGOTÁ. A tres días del devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el oeste de Colombia, equipos de rescate y cientos de voluntarios libran una carrera contrarreloj en busca de señales de vida entre los escombros. Con un saldo oficial que ya supera los 240 muertos y 3,733 heridos, mientras que otras 287 siguen dadas por desaparecidas, los rescatistas atraviesan la ventana clave de 72 horas que los expertos señalan para hallar sobrevivientes.
En Pereira, Cali y localidades del Valle del Cauca como El Cairo o Roldanillo, las labores no dan tregua. Equipos de emergencia provistos de grúas, perros adiestrados y maquinaria pesada operan junto a ciudadanos que forman cadenas humanas para mover toneladas de escombros a mano. Sobre la ruina de edificios colapsados, los rescatistas alzan periódicamente los puños pidiendo silencio absoluto para intentar captar algún susurro o golpe bajo las losas de concreto. «Con las manos, con guantes trabajamos en esto. Es triste ver que el tiempo se nos está pasando», lamentó Pablo César Ruiz, voluntario en Cali.
Además, ante el temor de nuevos derrumbes y réplicas, miles de damnificados se ven obligados a pernoctar a la intemperie en parques y zonas abiertas. Manzanas enteras de viviendas y comercios quedaron reducidas a escombros.
«Perdimos todo, pero estamos vivos», expresó John Tabasco, de 23 años, quien se resguarda en un parque de Pereira junto a su pareja y su bebé de siete meses. «Han sido momentos de miedo, pánico y psicosis», aseguró. Situación similar atraviesan los habitantes de El Cairo, donde el pánico colectivo impide a las familias regresar a sus hogares.
Ante esto, el gobierno colombiano decretó tres días de duelo nacional y declaró la situación de emergencia en la zona afectada para agilizar la asistencia e iniciar el proceso de reconstrucción. El presidente Abelardo de la Espriella prometió subsidios de vivienda y ayudas económicas directas para los damnificados durante una inspección en el área del desastre.
