
Nuestros nadadores de aguas abiertas siguen prestigiando a nuestro país, emulando al legendario Daniel Carpio, “Carpayo”, quien cruzó -entre otras hazañas- cuatro veces a nado el Estrecho de Gibraltar (1948, 1977, 1987 y 1993). La última, a los 83 años de edad. Recientemente han logrado unir las costas europeas con las africanas Valeria Brigneti y Rubén Vereau, del equipo “Canaleros” que dirige la mexicana Nora Toledano. Ambos han nadado sin traje de neopreno ni aletas, solo podían usar su traje de baño, lentes, tapones de oídos y gorro para la cabeza. Valeria es la primera nadadora peruana en lograrlo y es realmente meritorio lo que ha conseguido, considerando que tiene una prótesis en la cadera desde los 40 años, la cual se le salió en noviembre del año pasado al terminar de entrenar.
Debió ser trasladada en ambulancia a la clínica, ser operada y alejarse de los entrenamientos durante dos meses, luego tener que someterse a fisioterapia, la que interrumpió para no perder “la ventana” que les habían asignado. Ahora deberá retomarla para fortalecer las piernas. Por su parte, Rubén tomó la natación como su deporte principal en el 2018, cuando una lesión a la espalda baja lo obligó a dejar el fútbol y el frontón. Un año después empezó a competir en aguas abiertas con la famosa travesía Máncora – Vichayito. Ambos partieron de Tarifa (España) y llegaron a Playa Dalia (Marruecos) luego de recorrer 16.5 kilómetros en 4 horas con 59 minutos. Al ingresar al mar, la temperatura del agua era de 17 °C, siendo la temperatura promedio durante el cruce de 21.9 °C. La distancia más corta entre ambos continentes es de 14.4 kilómetros, aunque, por las condiciones del mar, el cruce oscila entre 15 y 22 kilómetros. Ambos ultranadadores nos manifestaron que la temperatura ideal del mar es entre 19°C y 20°C.
“Valeria Brigneti es la primera nadadora peruana en cruzar a nado el Estrecho de Gibraltar bajo la estricta modalidad sin traje de neopreno”.
Debieron haber llegado a Punta Cires, también en Marruecos, sin embargo, la corriente los desvió unos kilómetros. Actualmente, el cruce a nado del Estrecho de Gibraltar es controlado, organizado y certificado por la Asociación Cruce a Nado del Estrecho de Gibraltar (ACNEG), fundada en 1999 con sede en Tarifa. Esta entidad gestiona los permisos oficiales con las autoridades marítimas de España y Marruecos. También autoriza el ingreso al mar, ya que si, las condiciones climatológicas o el estado del mar tornan riesgoso el cruce, no lo permiten. Nuestros compatriotas tuvieron que esperar 7 días para ser autorizados. Lo paradójico es que al llegar a las costas marroquíes hay soldados armados para evitar que ingresen a su territorio. Los nadadores deben abordar el bote que los acompañó durante la travesía para retornar a España (donde recientemente han recibido a miles de inmigrantes provenientes de Marruecos).
*Periodista deportivo
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