Opinión

Albania y la IA en el gobierno: ¿podría el Perú seguir sus pasos?

Por: Luciano Revoredo

El 11 de septiembre pasado, el primer ministro de Abania Edi Rama presentó a Diella, el primer caso de un “ministro” hecho con inteligencia artificial (IA), para darle un golpe a la corrupción en las licitaciones públicas.

Esta funcionara virtual, que empezó como un chatbot en el portal e-Albania manejando más de 36,000 trámites desde enero de 2025, ahora es la “Ministra de Estado para la Inteligencia Artificial”, creada por la Agencia Nacional de Sociedad de la Información (AKSHI) y Microsoft.

Su trabajo es revisar ofertas, dar contratos y mantener “todo limpio” usando aprendizaje automático, con el primer ministro diciendo que es “inmune a sobornos” y que va a hacer un sistema “100% libre de corrupción” para entrar a la UE en 2030.

La ministra” fue aprobada de manera exprés en 25 minutos con el voto de 82 diputados socialistas, pero la oposición la tilda de “show propagandístico”, y con razón, si vemos que están en el puesto 80 del índice de Transparencia Internacional.

La situación plantea una circunstancia interesante, porque Diella en realidad no solo es decoración: va a tomar decisiones sobre contratos de infraestructura y servicios, diciendo adiós a la decisión humana que tanto se presta para lo que el Perú conocemos vulgarmente como “cutra”, o a facilitar el camino de negocios ligados a redes de drogas y lavado de activos.

En su debut el 18 de septiembre, la “ministra” dijo: “No vengo a reemplazar gente, sino a ayudar”, y hasta tiró un dardo: “El peligro no son las máquinas, sino las decisiones humanas malas”. Pero, ojo, no queda claro quién la va a controlar, y eso genera preocupación.

El líder opositor Gazmend Bardhi dice que es “inconstitucional” porque los ministros deben ser personas de carne y hueso. Por otro lado, también es cierto, que como dice la oposición, puede que aprenda de datos corruptos y termine favoreciendo a los mismos de siempre, o que sus datos masivos de licitantes se hackeen por la débil ciberseguridad albanesa. En el Perú, donde la corrupción es un tema de tanta gravedad como vigencia, la idea de un “ministro” o un contralor de IA podría tentar al próximo gobierno.

Imaginemos la IA manejando contratos en Transportes o Salud, agilizando decisiones, pero con el riesgo de que la programen con sesgos. Hay que recordar que la IA no es autogenerada y que da respuestas en función de la información con la que es alimentada. La sola idea de una IA creada por n gobierno corrupto como el de Vizcarra o en manos de la caviarada corrompida, resulta aterrador.

(*) Analista político.

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