Becario de Puno fortalece la identidad y el aprendizaje de niños aimaras a través de la poesía

- Docente intercultural, titulado gracias a Beca 18, emplea poesía, oratoria y relatos orales para que sus estudiantes desarrollen confianza al expresarse y construyan aprendizajes más significativos
Raul Ramos Miranda supo que quería ser docente cuando apenas iniciaba la escuela. En la comunidad campesina de Sacuyo, en el distrito de Acora (Puno), donde creció hablando aimara, escuchó una voz que nunca olvidaría. Un maestro declamaba frente a sus estudiantes de primaria y los animaba a expresarse. “El docente les decía: ‘ráyate, exprésate, desenvuélvete, suéltate más’. Yo intentaba imitar cómo declamaban mis compañeros. Yo también quería pararme frente a todos y expresarme”, recuerda sobre ese primer encuentro con la poesía.
Veinte años después, Raúl es docente intercultural de primaria y busca que sus estudiantes no solo valoren su identidad indígena, sino que aprendan a expresarla con seguridad. A través de la poesía, la declamación, la oratoria y la danza, promueve que niños y niñas encuentren en la palabra una forma de fortalecer su identidad y desarrollar liderazgo.
“Una problemática resaltante es que, a veces, los docentes nos enfocamos más en la lectoescritura y dejamos un poco de lado la oralidad. Yo considero que esta también es importante porque la practicamos todos los días”, explica el joven puneño de 26 años, titulado gracias a Beca 18 del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec), del Ministerio de Educación.
Gracias a estas expresiones artísticas, sostiene, los estudiantes logran comunicar sus conocimientos con mayor fluidez y confianza. “Incluso hacen figuras con las manos. Esto va más allá de las cuatro paredes del aula. Nosotros lo hemos puesto en práctica en espacios públicos, donde las personas tienen que expresarse en situaciones reales”, comenta.

“De esta manera los niños perdieron el miedo a hablar en un contexto real”, enfatiza Raúl Ramos. Para él, esta metodología también desarrolla liderazgo. “Queremos que los estudiantes se desenvuelvan fluidamente en diversos ámbitos y espacios. Ese es mi objetivo, además de enseñar las áreas curriculares como Matemática y Comunicación”.
El camino para convertirse en docente tampoco fue sencillo. En su comunidad las oportunidades para acceder a la educación superior eran limitadas. Sin embargo, poco antes de la pandemia comenzó a escuchar sobre Beca 18. “En una pampita de mi comunidad iba navegando en el celular, porque donde yo vivía, en mi cabaña, no llegaba la señal de internet”, recuerda sobre los días en que buscaba información del concurso que, finalmente, le permitió estudiar Educación Primaria Intercultural Bilingüe en la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH).
Fue durante su etapa universitaria cuando fortaleció también su vínculo con la poesía. Fruto de esa experiencia publicó Mis andares, su primer poemario, editado por la Editorial Arqueta Cartonera Intercultural de la Facultad de Educación de la UPCH. Escrito en español y aimara, el libro reúne versos inspirados en su experiencia universitaria, como: “Tus pies, raíces que viajan, conocen la lengua de las piedras”.
Actualmente, Raúl enseña cuarto grado de primaria en la institución educativa San Juan Bautista, en Puno. Allí continúa promoviendo la oratoria como una herramienta para fortalecer la identidad cultural de sus estudiantes. “No solo es el hecho de ser aimara o quechua; autoidentificarse es lo que permite construirnos como personas”, afirma.
En sus clases también recurre a los cuentos orales y las leyendas de la tradición andina. “Al enseñar una lengua originaria no solo se trata de aprender palabras. También hay interpretación y contextualización. Las narraciones orales hacen que el aprendizaje sea más cercano, más comprensible y que los estudiantes se identifiquen con lo que aprenden”, explica.
Hace dos décadas, Raúl era un niño que escuchaba a un maestro animar a sus estudiantes a expresarse sin miedo. Hoy, convertido en docente, transmite ese mismo mensaje a nuevas generaciones de niños aimaras, convencido de que encontrar la propia voz también les permite fortalecer su identidad, aprender mejor y desenvolverse con mayor seguridad dentro y fuera del aula.





