“La minería ilegal ha superado al narcotráfico”
El exministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi, sostiene que, para sobrevivir, las economías ilegales apoyan a candidatos para tener amigos en el Gobierno

- Carlos Herrera Descalzi señala que tiene la impresión de que la elección del nuevo presidente fue básicamente una negociación y que se hicieron un montón de concesiones. Según su punto de vista, en estas concesiones puede haber estado perfectamente dejar a Petroperú como estaba.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
El exministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi, en entrevista con La Noticia Al Día, en La Noticia TV (Canal 27.2 en Best Cable y 203 en Cable Go), afirmó que el tema de Petroperú habría influido en algunos congresistas para inclinar la balanza a favor del congresista de Perú Libre, José María Balcázar. Además, dijo que la minería ilegal ha superado económicamente al narcotráfico.
¿Siente que se habla muy poco del tema minero en esta campaña electoral?
Creo que todos, posiblemente, tengan algo que decir al respecto. Lo que le puedo decir es que, con treinta y tantos candidatos en carrera, es muy difícil entender 33 planes de gobierno y pensar que todos tienen más o menos la idea puesta en ello. Estamos en otro de los periodos de extensión del Reinfo, que va a vencer cuando ya esté el nuevo presidente. Eso, por lo menos, no va a ser motivo de la campaña y tampoco lo quieren tocar porque representan votos y, en muchos casos, representan fondos.
¿Quiere decir que hay partidos o políticos que son financiados por el mundo de la minería ilegal?
Supongo que sí. No puedo decir que me consta, pero supongo que es así, porque eso es lo que dice el sentido común. Hemos visto las cifras de las economías ilegales en el Perú: son enormes. Antes, cuando escuchábamos las cifras del narcotráfico, nos sorprendían, parecían cifras enormes. Pero ahora el narcotráfico ya no es el de mayor magnitud en las economías ilegales, por el enorme crecimiento que ha tenido la minería ilegal. Entonces, estas economías ilegales, con el tamaño que han alcanzado, para sobrevivir necesitan protegerse, y la protección es tener amigos en el Gobierno. Y el primer paso para tener amigos en el Gobierno es ayudar a los candidatos. Y el candidato que ha sido favorecido con esos fondos, que gracias a estos se convirtió en congresista, no los va a olvidar.
¿Qué sensación le dejó la designación de Gustavo Villa Morán como gerente general de Petroperú?
Para mí fue una sorpresa, y lo que me preocupa es que, desde que asumió el señor José Jerí, hubo una serie de cambios en Petroperú: a cada momento cambiaban directorio y gerente general. Entonces, uno se pregunta: ¿cuáles son las causas respecto al último cambio? Este se produjo justamente el día en que en el Congreso se iba a elegir un nuevo presidente del Parlamento y al nuevo presidente de la República. Conversando con gente vinculada a Petroperú, me dicen que desde la mañana de ese día existían rumores de que iba a ganar la izquierda y que iban a retornar, y que ese sería uno de los motivos del cambio de la gerencia.
Entonces, ¿el tema Petroperú puede haber influido en la decisión de algunos congresistas para la elección de José María Balcázar?
Puede ser. Yo creo que ha sido un tema recíproco, porque para Petroperú era una situación de vida o muerte. Bajo el decreto de urgencia 010 del año pasado, la empresa en realidad estaba en camino a una privatización negada, pero al fin de cuentas privatización. Una de las medidas duras que se anunciaba era que 950 trabajadores iban a perder su puesto. Entonces, si se presentaba la ecuación de cambio de gobierno, era una ocasión de negociar cosas y podría haberse dado; no es imposible. Aparentemente, por el hecho de haberse dado esos rumores desde la mañana, parece que ya había algo cocinado.
¿Buscarán traerse abajo este decreto de urgencia que se emitió el año pasado para empezar a privatizar Petroperú?
Tengo la impresión de que la elección del nuevo presidente fue básicamente una negociación y que se hicieron un montón de concesiones. En la lista de estas concesiones puede haber estado perfectamente dejar a Petroperú como estaba, o ver cómo aludir el tema del decreto de urgencia. Pero con la elección de Hernando de Soto como primer ministro no creo que acepte las concesiones previas que haya habido. Eso lo vamos a ver en la composición del gabinete y en las primeras acciones.
¿De darse esta marcha atrás, cuál sería el futuro de Petroperú?
Petroperú tiene un problema que es inevitable. Siempre he dicho que el daño ya estaba hecho. A lo que me refería es que ya se había contraído una deuda que, financieramente, entiendo era del orden de los US$ 8,000 millones, y económicamente la construcción había costado US$ 6,500 millones. Entonces, esas cifras, comparadas con el patrimonio que tenía Petroperú, eran muchísimo mayores. Petroperú no lo podía respaldar, entonces la única forma de respaldarlo es que la producción de la refinería compensara. Y sacadas las cifras, eso es imposible. Entonces, la única manera de que Petroperú pueda continuar es que su propietario pague aportes de capital que cubran ese enorme hoyo, que es la diferencia entre lo que costó la refinería y lo que realmente vale.
¿Tanto poder puede tener Petroperú para una elección en el Congreso de la República?
Es difícil establecer eso. Que hay un poder, sí lo hay: es el poder de los trabajadores, de los costos y de los vínculos que tienen con varios congresistas, especialmente con la gente de las izquierdas que piensa que la privatización es solamente un pretexto y que lo que han querido hacer siempre es privatizar Petroperú. Entonces, cuando uno revisa la forma en la que se hizo la privatización en los años 90, fue una forma ilógica. Se hizo daño a Petroperú y ahí se vieron una serie de negocios a costa de Petroperú. Entonces, la crítica de lo que pasó en los años 90 es válida. Si no, miren los contratos, las cifras: se hizo muy mal, se le quitó la esencia de ser empresa petrolera.
“SE SIENTEN MUY CÓMODOS DESDE LA ILEGALIDAD”
Para Carlos Herrera Descalzi, en este Congreso se evidenció este apoyo a la minería ilegal. “Esgrimen unos argumentos que son efectistas, pero que no son sólidos ni siquiera totalmente válidos. Además, las actitudes se notan. Por ejemplo, nunca se quiso aprobar una ley MAPE, y para buscar un chivo expiatorio buscaron a un ministro de Energía y Minas que ofreció un plazo y no lo pudo cumplir, pero por lo menos presentó un proyecto de ley MAPE y hubo críticas sobre él. Pero cuando lo leí no me pareció un disparate, sino que había posiciones duras que iban a poner las cosas en su carril. Se sienten muy cómodos en la informalidad”, dijo.