🏛️Política

“2,500 conductores dejaron de trabajar por la extorsión”

Martín Ojeda, director de la Cámara Internacional de la Industria del Transporte, señaló que las bandas criminales siguen operando por la falta de estrategia efectiva y sostenida del Estado

  • Martín Ojeda sostuvo que desde hace un tiempo han venido advirtiendo que la inseguridad en el transporte no solo no se ha controlado, sino que ha empeorado. Ante esta situación, advierte, muchos choferes han preferido dejar de trabajar en este rubro.

Por: Diego Pecho

La creciente ola de violencia que golpea al sector transporte en el país continúa generando preocupación entre gremios y especialistas. De acuerdo con el último informe del Observatorio del Crimen y la Violencia del Banco de Ideas Credicorp y el BCP, entre enero y mayo de este año se registraron 131 homicidios e intentos de homicidio contra transportistas, cifra que equivale a un promedio de 26 ataques mensuales a nivel nacional.

Martin Ojeda, director de la Cámara Internacional de la Industria del Transporte, conversó con el diario La Noticia sobre la situación de la inseguridad, el impacto en los trabajadores del sector y las demandas urgentes al Estado para frenar una crisis que, según advierte, continúa agravándose.

Cabe indicar que, el citado estudio advierte que la mayor concentración de estos hechos se ubica en Lima y Callao, donde ocurre el 75% de los casos reportados, con distritos como Comas y San Juan de Lurigancho entre los más afectados.

¿A partir del último informe que reporta 131 ataques contra transportistas entre enero y mayo de este año, ¿cuál es la lectura que hace el gremio de esta situación?

Lo vemos con mucha preocupación porque confirma algo que venimos advirtiendo desde hace tiempo, la inseguridad en el transporte no solo no se ha controlado, sino que ha empeorado. No se han aplicado medidas efectivas y los resultados están a la vista en el incremento de las cifras.

¿Este incremento confirma que la inseguridad en el transporte se ha agravado en comparación con el año anterior?

Totalmente. El año pasado hablábamos de un promedio de entre 75 y 78 víctimas en todo el año, lo cual ya era una cifra alarmante. Sin embargo, en lo que va de este año ya se superan los 130 casos en apenas cinco meses. Eso muestra claramente que la tendencia es creciente y que el problema está fuera de control.

¿Qué modalidades de violencia predominan actualmente contra los transportistas?

Lo que más se registra son extorsiones que comienzan con amenazas constantes, cobros legales y advertencias a los conductores o a las empresas. Lamentablemente, muchas de estas amenazas terminan en ataques armados y en asesinatos. Ya no hablamos solo de delincuencia común, sino de organizaciones criminales estructuradas.

¿Se tiene una estimación de cuántos conductores han abandonado el sector por esta situación?

Estimamos que alrededor de 2,500 conductores han dejado de trabajar en el sector. Es una cifra preocupante porque no solo se pierde mano de obra, sino que también refleja el nivel de temor que existe. Muchos prefieren abandonar la actividad antes que seguir expuestos a amenazas o ataques.

¿Cómo evalúa la respuesta del Estado frente al avance de las organizaciones criminales?

La respuesta ha sido insuficiente. Existen anuncios y buenas intenciones, pero en la práctica no se ven resultados concretos. Las bandas criminales siguen operando con total libertad en muchas zonas, lo que demuestra una falta de estrategia efectiva y sostenida.

¿Existe coordinación real entre el Estado y los gremios del transporte?

Hay algunos espacios de diálogo, pero no una estrategia integral. Se actúa de manera fragmentada, sin un plan único que permita enfrentar el problema de raíz. Lo que se necesita es una política de Estado clara y sostenida en el tiempo.

¿En qué zonas del país se concentra con mayor fuerza este problema?

El problema está concentrado principalmente en Lima y Callao, especialmente en el cono norte, cono este y cono sur. Son zonas donde el control del Estado es débil.

Exigen que próximo gobierno priorice dar una solución

Martin Ojeda detalló que el próximo Congreso y el Gobierno que asuma deberán colocar la seguridad ciudadana en el centro de su agenda, al considerar que hasta el momento no hay planteamientos firmes frente al avance del crimen organizado. Advirtió que la falta de acción del Estado ha dejado expuestos a los transportistas, mientras las bandas delictivas ganan terreno. El representante de los transportistas, también, demandó medidas más contundentes, enfocadas no solo en detener a los ejecutores de los delitos, sino en desarticular.

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