Trump exige a Putin y Xi Jinping que no suministren armas a Irán
Presidente de EE.UU. advierte a Rusia y China que, si lo hacen, sería “muy malo” para ambos

WASHINGTON. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que, si Rusia y China apoyan a Irán con la venta de armamento para la guerra, sería «muy malo» para ambos países.
«En mi opinión, dos grandes países de los que a menudo se habla en relación con Irán no están participando. Si lo hicieran, sería muy malo para ellos; claramente no iría en su mejor interés», expresó en su red social Truth.
Señaló que el líder del Kremlin, «a pesar de la horrible guerra en Ucrania», también le dijo que «no vendería armas a Irán». Recordó que EE.UU. tampoco está suministrando armas directamente a Ucrania, sino que lo hace a través de los países de la OTAN, que «pagan el precio completo, y que Washington desconoce después «cómo se distribuyen».
Por otro lado, Trump aseguró que su homólogo chino, Xi Jinping, le manifestó durante su última reunión en mayo en Pekín que «no daría ni vendería armas, bajo ninguna circunstancia, a la República Islámica de Irán, y que esa promesa incluía a las empresas chinas».
Agregó que cree a su homólogo chino, dada la buena relación entre ambos y el hecho de que Estados Unidos también está haciendo «grandes favores» a China, por lo que tampoco estaría pensando en dar armamento al país islámico.
Donald Trump hizo estas declaraciones en plena escalada de la guerra entre Estados Unidos e Irán, después de que ambos rompieran hace dos semanas el alto el fuego y hayan pasado a intercambiar ataques diarios en el golfo Pérsico.
Mientras tanto, las fuerzas de Estados Unidos realizaron su decimocuarta noche de ataques contra objetivos militares iraníes, en una operación destinada a exigir responsabilidades a Irán y reducir las amenazas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica contra la navegación comercial.
Por su parte, Irán continúa sus ataques con drones y misiles contra las bases militares de EE.UU. instaladas en Bahréin y Kuwait. La Guardia Revolucionaria afirma que busca «oscurecer» los radares y defensas estadounidenses para preparar operaciones mayores.

