¡Terror en el transporte público! Balean a chofer de combi y su bebé de 7 meses resulta herido

Un nuevo ataque armado contra el transporte público generó alarma en el Cercado de Lima. Un joven conductor de combi resultó gravemente herido tras recibir varios disparos, mientras que su hijo, un bebé de apenas siete meses, sufrió el roce de una bala en el abdomen. El atentado ocurrió en la intersección del jirón Rodríguez de Mendoza con la avenida Crespo y Castillo.
De acuerdo con la información difundida, dos sujetos encapuchados descendieron de un automóvil azul y abrieron fuego contra el parabrisas y la ventana del conductor cuando este iniciaba su recorrido habitual entre la avenida Tacna y la avenida Reynoso, en el Callao.
Tras ser alcanzado por los proyectiles, el chofer intentó avanzar algunos metros para escapar del ataque, pero terminó chocando contra otro vehículo estacionado. La balacera provocó momentos de pánico entre los transeúntes y trabajadores del transporte que se encontraban en la zona.
Sus compañeros de ruta reaccionaron rápidamente y auxiliaron a las víctimas. Los transportistas tomaron el control de la unidad y trasladaron de emergencia al conductor y al menor a un centro médico cercano.
Según el reporte de una periodista presente en el lugar, el bebé sufrió el roce de una bala en el abdomen, aunque no habría presentado lesiones de mayor gravedad. En tanto, el estado del conductor continuaba bajo observación médica debido a las heridas sufridas durante el ataque.
Transportistas denuncian cobro de cupos
Las primeras indagaciones apuntan a una posible extorsión como móvil del atentado. De acuerdo con los testimonios recogidos en el lugar, la unidad afectada habría recibido amenazas y exigencias económicas por parte de una banda que se identificaría como ‘Callao Unido’.
“Este vehículo viene siendo extorsionado por una banda que se hace llamar Callao Unido y que hace semanas atrás, precisamente, están cobrando 11 soles por día”, señalaron los afectados.
Los trabajadores también indicaron que, aproximadamente un mes antes, otro conductor de la misma línea había sido atacado y perdió la vida. Estos antecedentes han incrementado la preocupación entre los transportistas, quienes temen nuevos atentados por negarse a pagar los cupos exigidos.
Las investigaciones quedaron a cargo de la Comisaría de Mirones Bajos, cuyos agentes buscan identificar y ubicar a los responsables del ataque armado. Mientras tanto, el caso vuelve a poner en evidencia la situación de vulnerabilidad que enfrentan los trabajadores del transporte público ante las amenazas de extorsión.




