“Gracias por recibir a nuestros hermanos venezolanos”: Servando y Florentino conmueven con mensaje a fans peruanas
La aparición sorpresa de Daniela Darcourt elevó aún más uno de los momentos más conmovedores de su gira.
El dúo salsero venezolano Servando y Florentino regresó al Perú como parte de su gira “Se buscan: Vivos o Inmortales – World Tour 2025”, un reencuentro largamente esperado por miles de seguidores que se dieron cita en el Multiespacio Costa 21, en San Miguel. Desde tempranas horas, el recinto se llenó de emoción, cánticos y ansias por ver nuevamente a los hermanos Primera sobre el escenario que tantas veces los ha conectado con el público peruano.
La encargada de abrir la noche fue la salsera peruana Brunella Torpoco, quien, junto a su orquesta, encendió el ambiente con la potencia vocal que la caracteriza. Sus éxitos resonaron entre los fanáticos, marcando el inicio perfecto para una velada que prometía ser inolvidable. Además del salsero Norlan acompañado por la conducción de Karla Tarazona.
Aunque la espera pareció eterna para los asistentes, todo cobró sentido alrededor de las 10 p. m. cuando un clip emotivo comenzó a proyectarse en las pantallas. En él, se narraba el origen de la salsa en Venezuela y la influencia que moldeó el camino musical de Servando y Florentino. Bajo una estética de “caso policial”, el video relató su historia como si se tratara de una búsqueda a través del tiempo, introduciendo el concepto de la gira como un “primer acto”.

Con un estallido de luces y visuales, los hermanos Primera hicieron su aparición triunfal, improvisando un intro que hizo vibrar al público. La ovación fue inmediata: gritos, aplausos y lágrimas confirmaban que el reencuentro había sido más que esperado.
Temas como “Te Regalo la Luna”, “Rumba en Mi Corazón”, “Si Yo Fuera Tú”, “Una Canción que Te Enamore”, “No Te Vayas”, “Mal de Amor” y “Estás Hecha para Mí” fueron parte de un setlist que desató nostalgia pura. Pero el clímax llegó con el clásico “Una Fan Enamorada”, coreado a una sola voz por el público, reafirmando la conexión que Perú siempre ha mantenido con los artistas.
A lo largo de la noche, la dupla compartió momentos íntimos y reflexiones profundas.
Servando tomó la palabra con evidente emoción:
“Gracias por acompañarnos en este viaje a tantas épocas hermosas. Perú fue el primer país que nos abrió los brazos cuando éramos unos chamitos, y sigue pendiente de nuestra música. Eso jamás lo olvidamos.”
Florentino, también conmovido, añadió:
“Gracias a Dios por permitir que nuestras almas sigan conectadas. Gracias Perú, gracias Lima, gracias a la música.”

Uno de los momentos más sensibles fue cuando ambos agradecieron al país por acoger a miles de venezolanos que llegaron escapando de la crisis: “Gracias por recibir a nuestros hermanos venezolanos. Gracias por su humanidad y cariño.”
La sorpresa de la noche llegó con la aparición de Daniela Darcourt, quien se unió al dúo para interpretar el emblemático tema salsero “Kimbara”. La energía del público se elevó aún más cuando ella cantó el clásico “Señor Mentira”, a pedido de los propios artistas. Entre elogios mutuos, Daniela agradeció emocionada la invitación.


En el acto final, los hermanos Primera rindieron un sentido homenaje a la salsa venezolana y a sus grandes exponentes. Una línea de tiempo proyectada en pantallas recordó figuras como Celia Cruz, Frankie Ruiz, Willie Colón, Héctor Lavoe, Ricardo Quintero, El Trabuco Venezolano y Porfi Baloa, cuyas canciones interpretaron con devoción, tocando el corazón de todos los presentes.
Así, en tres actos cuidadosamente construidos —como si se tratara de una obra teatral—, Servando y Florentino ofrecieron un espectáculo cargado de nostalgia, narrativa, ritmo y sentimiento. Una noche donde la salsa volvió a latir con fuerza y en la que quedó claro que, para los peruanos, sus canciones siguen siendo parte esencial de su historia musical y emocional.






