
La clasificación de Cienciano a cuartos de final de la Copa Sudamericana nos lleva a un tercer sábado de alegría del país futbolístico.
En Río de Janeiro ya no fue la altura su aliado, el conjunto cusqueño puso ingredientes salidos del corazón y la disciplina táctica.
Sin duda, la histórica goleada 6-1 sirvió enormemente en la plataforma diseñada por el profesor Horacio Melgarejo.
Cienciano ha eliminado a dos equipos coperos, ganadores de torneos internacionales como Lanús y Botafogo, con goleadas incluidas.
Más allá de los 700 mil dólares de premio por clasificar, tenemos que aplaudir lo logrado en el terreno de juego.
Equipo que gana no se cambia, sostiene un viejo axioma futbolístico, y el profesor Melgarejo no lo respetó.
Succar y Bandeira, de extraordinario rendimiento ante Botafogo en Cusco, fueron suplentes en Río de Janeiro.
El paraguayo Claudio Núñez fue titular y no jugó el extremo uruguayo Cristian Souza.
Lo mejor fue el rendimiento de la línea de tres en el fondo de Cienciano, y solo una viveza combinada con rapidez derivó en el único gol del partido.
A los ocho minutos, gol de Danilo y el panorama pintaba complicado, pero las indecisiones del arquero Ítalo Espinoza fueron absorbidas por la impecable actuación de la defensa.
Kevin Becerra, Maximiliano Amondarain y Claudio Núñez construyeron el muro incaico frente a las pretensiones brasileñas.
Por su parte, Carlos Cabello apeló a su técnica y al gran corazón chalaco para arreglar cuentas frente a Alex Telles, Danilo o el hábil Montoro.
En velocidad y potencia varios jugadores visitantes eran superiores, pero la entrega y el orden táctico le dijeron NO a Botafogo.
Punto sobresaliente en la dirección técnica también fue la oportuna decisión para los cambios en el segundo tiempo.
El fútbol es el más bello de los deportes y nos regala episodios donde David vence a Goliat.
Cienciano elimina a un equipo brasileño que ha invertido más de 50 millones de dólares en contrataciones y nadie puede discutir la contundencia del score global de 6 a 2.
No puedo dejar de resaltar la labor del árbitro paraguayo Juan Benítez, que anuló un gol y un penal a Botafogo con el apoyo del VAR.
El rival para los cuartos de final será Montevideo City Torque, que eliminó a Tigre de Argentina. Cienciano será local en el partido de ida a jugarse entre el 8 y el 10 de septiembre en el estadio Garcilaso de la Vega.
Una semana después, el elenco peruano viajará a Montevideo para el cotejo de vuelta. De superar esa llave, después de cuatro años un club peruano llegará a semifinales de la Copa Sudamericana.
Recordamos que Melgar en 2022 cayó ante Independiente del Valle, que finalmente salió campeón. ¿Llegará Cienciano a la gran final en Barranquilla? Piano piano si va lontano, dice el conocido refrán italiano.
Muchas gracias por seguirnos y comentar. Bendiciones para todos.
(*) Director general del canal Sintonia Te Ve.
