Redes de extorsión y contrabando golpean a bodegueros de Chile, Argentina y Paraguay
Líderes de gremios bodegueros de Latinoamérica se reúnen en Lima y advierten que organizaciones criminales amenazan a comerciantes, reducen sus ventas y provocan el cierre de negocios

Las redes criminales dedicadas a la extorsión, los asaltos y el contrabando de productos ilegales golpean a las tiendas de barrio de varios países de Latinoamérica. Aunque estos delitos tienen distinta incidencia en cada país, los líderes de importantes gremios bodegueros de la región advierten que las organizaciones criminales operan cada vez más allá de las fronteras nacionales.
Así lo señalaron representantes de Chile, Argentina, Paraguay y Perú durante el primer Encuentro Internacional de Líderes Gremiales de Tiendas de Barrio, que se desarrolló en Lima este miércoles 4 y jueves 5 de noviembre.
“En toda la región, los niveles de inseguridad ciudadana son elevados. Por eso, es necesario trabajar de manera conjunta, porque las organizaciones delictivas ya no operan únicamente dentro de las fronteras de un país, sino que están interconectadas a nivel internacional. Las modalidades delictivas se repiten y estas prácticas de otros países se mezclan con las que ya existen en el nuestro”, afirmó Andrés Choy, presidente de la Confederación Latinoamericana de Asociaciones de Almacenes, Kioscos, Tiendas y Bodegas (AKTB LatAm), que agrupa a asociaciones de Argentina, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay.
Choy señaló que Colombia es el país más golpeado por las extorsiones, seguido de Ecuador, Perú y Chile.
Extorsión amenaza a bodegueros
En Chile, donde existen alrededor de 145 000 comercios de barrio, las extorsiones y los préstamos conocidos como «gota a gota» comienzan a extenderse. Carlos Raggio, presidente del Club Almacén, asociación que agrupa a 7 000 bodegueros, advirtió que estas modalidades delictivas avanzan de manera cada vez más visible.
“Lamentablemente, la criminalidad está afectando de manera preocupante a los comerciantes en Chile, aunque todavía es un problema poco visibilizado. Desde la frontera norte se ha registrado el ingreso de personas y de modalidades delictivas distintas a las que existían en el país. Entre ellas figuran las extorsiones y los préstamos informales conocidos como gota a gota, que operan de manera encubierta. Muchos comerciantes caen en estas redes porque necesitan financiamiento o acceden a productos de procedencia ilegal, como los cigarrillos, sin advertir que están entrando en contacto con organizaciones criminales que pueden terminar extorsionándolos”, relató Raggio. También señaló que ya se han registrado muertes vinculadas a esta problemática.
Raggio explicó que las extorsiones se manifiestan mediante exigencias de pagos y amenazas, pero también a través de la imposición de compras a proveedores ilegales. Como ejemplo, mencionó la venta de cigarrillos de contrabando, en la que las mafias presionan a los bodegueros para que sigan adquiriendo sus productos y mantengan una relación comercial bajo coacción. “La relación no es sana, porque no es una actividad legal. Esto ya es crimen organizado”, aseveró.
Contrabando reduce ventas y cierra negocios
El comercio de productos ilegales también afecta la competitividad de las tiendas de barrio. En Chile, Raggio estimó que la participación de los cigarrillos ilegales en el mercado pasó de 23 % a entre 60 % y 65 % en aproximadamente ocho años.
De Argentina, Néstor Adrián Palacios, vicepresidente de AKTB LatAm, señaló que el contrabando ha contribuido al cierre de quioscos en las provincias fronterizas.
“En las provincias fronterizas de Argentina, de cada diez quioscos habilitados y registrados ante la agencia estatal ARCA, hoy quedan cuatro: seis han cerrado. El contrabando ha contribuido a que muchos negocios desaparezcan o pasen a la informalidad, sin cobertura médica, aportes jubilatorios ni trabajadores registrados”, afirmó.
Palacios también alertó sobre el crecimiento del mercado ilegal a través de las ventas por internet, donde se comercializan productos sin garantías sobre su procedencia ni sobre las condiciones en que fueron elaborados. Advirtió que las prohibiciones, si no consideran sus efectos en el comercio formal, pueden favorecer el mercado negro, reducir el empleo y provocar el cierre de más establecimientos.
Argentina cuenta con alrededor de 500 000 quioscos y almacenes, muchos de los cuales también afrontan robos cotidianos debido al manejo de dinero en efectivo. Refirió que las extorsiones aparecen en los barrios más vulnerables, donde la presencia del Estado es limitada.
A su turno, Luis Ibarra, presidente de la Asociación de Almaceneros de Paraguay, dio a conocer que en su país el contrabando afecta principalmente la venta de alimentos como aceites, harina, azúcar y huevos. Explicó que los consumidores dejan de comprar en los establecimientos formales para adquirir esos productos en la calle a mitad de precio.
Señaló que la inseguridad también afecta a los pequeños comerciantes paraguayos. “Muchos negocios atienden detrás de barrotes y rejas, o no se animan a abrir. Otros cierran mucho más temprano que antes, lo que reduce drásticamente sus ventas. Las familias viven con miedo permanente ante la posibilidad de sufrir un asalto”, afirmó.
Aunque Paraguay todavía no registra casos de extorsión contra los almaceneros, Ibarra advirtió que este delito podría extenderse desde otros países de la región. Por ello, destacó la importancia de intercambiar experiencias y coordinar acciones para anticiparse a nuevas amenazas contra los pequeños comercios.
Encuentro busca fortalecer el sector
El encuentro reunió a líderes empresariales y gremiales de Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Costa Rica, Guatemala y Paraguay. Analizaron la situación de las tiendas de barrio en cada país, sus principales problemas y limitaciones comerciales, y plantearon acciones conjuntas para fortalecer al sector frente a las amenazas que ponen en riesgo su continuidad.
