Proyecto Cachimayo corre riesgo por cuestionada actuación de funcionario
Obra destinada a proteger de las lluvias a más de 200 mil cusqueños podría quedar paralizada

Una obra destinada a proteger de las lluvias a más de 200 mil pobladores del Cusco enfrenta riesgo de paralización indefinida. Se trata de la segunda etapa del drenaje pluvial de la microcuenca Cachimayo, impulsada por el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) a través del Programa Nacional de Saneamiento Urbano (PNSU) y financiada por el BID, con una inversión de S/200’800,723.98.
El proyecto incluye 10.4 km de colectores, 180 sumideros y dos tanques de seis metros de profundidad. El contrato, firmado en diciembre de 2024 con el Consorcio Cachimayo, debía iniciar en marzo de 2025, pero vecinos rechazaron la construcción de los tanques frente a sus viviendas, alegando riesgos de inestabilidad y el atraso era atribuible.
La Supervisión recomendó ampliar el plazo en 158 días, pero el administrador de contratos, ingeniero Raffo Sotomayor, lo denegó, pese a informes que atribuían el atraso al conflicto vecinal. Los tanques representan el 36% del valor del contrato y consumen el 60% del plazo, lo que hace inviable culminar sin ampliación. Es decir, si la ampliación no es aprobada, resulta materialmente imposible que el contratista recupere el tiempo perdido.
El proyecto queda así atrapado entre un conflicto social sin resolver y un funcionario cuestionado que anteriormente ya intentó resolver el contrato. El riesgo de paralización expone a más de 200 mil cusqueños y cuestiona la gestión del PNSU. La responsabilidad recae ahora en el ministro de Vivienda y el director ejecutivo del programa, quienes deben evitar que la obra quede inconclusa.
