Opinión

Perú y el Escudo de las Américas

Por: Luis Miguel Iglesias León

No parece coincidencia que, justo un día antes de recordar los 25 años del trágico ataque a las Torres Gemelas, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, haya pisado suelo peruano. Su visita no fue un saludo cualquiera: vino a sellar la llegada de nuestro país al “Escudo de las Américas”, abriendo un capítulo totalmente nuevo en nuestra relación con los norteamericanos.

Durante la conferencia que ofreció junto a la presidenta Keiko Fujimori, las palabras de Rubio fueron claras y contundentes. No se trata solo de la foto protocolaria o del típico apretón de manos; el mensaje de fondo es el respaldo total y la colaboración en su sentido más amplio. Estados Unidos ha decidido jugar en equipo con el Perú para desterrar, de una vez por todas, a las organizaciones criminales que hoy asfixian nuestras calles. Rubio lo dejó en evidencia: para ganarle la guerra a la delincuencia y recuperar la tranquilidad de nuestras familias, la alianza tiene que ser con todo y sin medias tintas.

Para muestra, un botón. En el aire ya se siente este trabajo conjunto. Como comentario al margen, pero muy relevante: se acaban de entregar tres aeronaves (helicópteros) que ya están sobrevolando los cielos peruanos para reforzar la seguridad y que, muy pronto, se sumarán también a las acciones de prevención y respuesta frente al fenómeno de El Niño. Eso es trabajo útil, de ese que se ve y sirve al ciudadano de a pie en el día a día.

Como recordaremos, el pasado 7 de marzo, el presidente Donald Trump lanzó esta iniciativa para armar un verdadero frente regional anticárteles. La idea era simple pero ambiciosa: coordinar a las Fuerzas Armadas y policiales del continente para frenar en seco al crimen organizado y al narcotráfico. En ese momento se sumaron 11 países; luego se unieron otros más, y la presidenta Fujimori, desde la campaña, tuvo clara la jugada: para poner orden y devolver la seguridad al Perú, necesitábamos sumar fuerzas con los mejores.

Ya veníamos dando pasos importantes. El acuerdo con el FBI trajo tecnología, inteligencia y entrenamiento, permitiendo dar golpes certeros contra cabecillas del “Tren de Aragua” y de “Los Pulpos”. A esto se suma el anuncio del embajador Bernie Navarro sobre la transferencia de aeronaves Beechcraft para vigilar nuestros mares contra la pesca ilegal y el tráfico de drogas, la llegada de fondos para apoyar la modernización de la Fuerza Aérea y una alianza más estrecha entre nuestra Policía Nacional y agencias como la DEA o el FBI.

A quienes critican estos acuerdos tildándolos de “injerencia”, hay que hablarles con la verdad: el crimen organizado no respeta fronteras. Si los delincuentes se coordinan entre países, las autoridades tienen que hacerlo el doble de rápido. No podemos seguir siendo una de las regiones más inseguras del planeta.

Experiencias como la de El Salvador demuestran que sí se puede recuperar el orden, pero frente a mafias internacionales necesitamos una red igual de grande y potente. Por eso, celebramos y respaldamos la adhesión del Perú al “Escudo de las Américas”. Es el camino correcto para recuperar la paz, erradicar el narcotráfico y proteger el futuro de nuestra patria. ¡A darle con todo!

(*) Abogado. Con estudios de especialización en

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba