Opinión

Maduro y Cabello deben ser denunciados

Por: Rafael Velásquez Soriano

La Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA se hace la ciega cuando se trata de Nicolás Maduro, el dictador que no quiso oír la voz del pueblo venezolano en las últimas elecciones supuestamente democráticas y decidió, conjuntamente con su lugarteniente Diosdado Cabello, entornillarse en la presidencia de ese país hermano. Ambos deben ser denunciados penalmente por abrir las cárceles de ese país y enviar a los delincuentes que las ocupaban. Esos delincuentes salieron para desplazarse a Perú, Colombia, Ecuador y Chile. Entre ellos había miembros del Tren de Aragua, quienes cometieron infinidad de delitos en Perú, Chile y Estados Unidos.

Por esa razón, esos dos delincuentes venezolanos, acusados de liderar el cartel de los soles junto con narcotraficantes mexicanos, deben recibir su castigo por el daño que hicieron a Perú, Chile, Colombia, Ecuador y Estados Unidos, países que son miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA).

En este tema delicado, la Corte Interamericana de Derechos Humanos se hace de la vista gorda para meterse en los asuntos internos de Perú, dejando de lado sus obligaciones profesionales con los países de este continente.

En primera instancia, esta Corte se puso una venda en los ojos después de las elecciones en Venezuela en julio, donde, según las actas, ganó el candidato Edmundo González, resultado que Maduro no quiso reconocer, apoderándose del poder, acompañado por su secuaz Diosdado Cabello, miembro del cartel de los soles.

Está visto que los corruptos se protegen entre sí, y eso pasa con los miembros de esa Corte con Maduro y Cabello, pues hasta el momento no han movido nada, dejando que esos dos hagan y deshagan en ese país hermano.

Mientras tanto, esos dos que abrieron las puertas de sus cárceles para que integrantes del Tren de Aragua se trasladen a Perú y Chile a cometer sus delitos y asesinar a personas inocentes no son denunciados por esa corte de la OEA, que dice defender los derechos humanos de las personas de esos países. Las personas están desamparadas porque los miembros de esta comisión se hacen los ciegos ante los delitos que se cometen en estos países.

La criminalidad que había en Venezuela salió por las fronteras de los países hermanos vecinos, porque Maduro y Cabello les abrieron las puertas de las cárceles. Prácticamente empujaron a esos delincuentes a venir a robar a nuestro país. Eso merece un castigo severo, de acuerdo con nuestro punto de vista, porque eso es maldad con tus hermanos. De eso debe preocuparse la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y no meter las manos en la justicia de Perú, vulnerando su independencia.

(*) Abogado y exdecano del Colegio de Contadores Públicos de Lima.

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