
A pesar que, es muy probable que Eric y Pachuco no estén de acuerdo, insistiré en lo pernicioso que es el alto número de jugadores no nacidos en el Perú (extranjeros y nacionalizados) que pueden tener los equipos de la Liga 1.
Últimamente se menciona que los equipos podrán tener hasta siete jugadores extranjeros, además de nacionalizados sin límite (legalmente no se podría limitar debido a que el nacionalizado tiene los mismos deberes y derechos que los que hemos nacido en esta bendita tierra) con ello podremos tener a los once titulares, más algunos suplentes no nacidos en nuestro territorio y con ello, no solo no aportarían jugadores a la selección sino también van dejando sin trabajo a nuestros connacionales y alejando a nuestra juventud del deporte.
Las personas que defienden el alto número de jugadores extranjeros ponen como ejemplo a ciertas ligas del mundo, olvidando que en ellas sí existe requisitos para la llegada de jugadores foráneos, como son, por ejemplo, un número mínimo de partidos con su selección el año previo a su contratación. Con ello, se aseguran que, son jugadores de primer nivel que van a marcar la diferencia con los jugadores locales, lo que no vemos -salvo honrosas excepciones- en nuestra liga.
También he escuchado decir que necesitamos jugadores extranjeros para que nuestros equipos puedan competir a nivel internacional. La presencia de extranjeros, que llegan sin ningún requisito, no es ninguna garantía de ello. Recordemos que en setiembre de 2010 Defensor Sporting en Montevideo goleó por nueves goles a cero al Sport Huancayo. En el plantel uruguayo sólo hubo un jugador extranjero mientras que “El Rojo Matador” tuvo a nueve.
Si queremos mejorar el nivel de nuestro fútbol debemos trabajar a mediano y largo plazo en las divisiones menores dando trabajo a entrenadores peruanos con capacidad y vocación formativa. Adicionalmente a ello, debe llevarse a cabo campeonatos idóneos para dichas categorías. Solo así podremos ser asiduos asistentes a los mundiales y lograr que nuestros equipos sean competitivos a nivel internacional. Nuestros dirigentes deben dejar de pensar en el corto plazo y trabajar para suplir las falencias de la etapa formativa y no utilizar soluciones temporales, como es la importación de jugadores.
El negocio a largo plazo en el fútbol es exportar jugadores, en el corto plazo, importarlos. Debemos dejar de ser cortoplacistas, no solo en el fútbol.
El problema del fútbol peruano no puede limitarse a la escasez de jugadores, talento hay en nuestro país, lo que falta es gestión y ella la hacen los dirigentes, los verdaderos responsables que no tengamos muchos jugadores de exportación. Dado ello hay una pregunta que se cae de madura: ¿En lugar de importar jugadores, no sería mejor importar dirigentes?
(*) Periodista deportivo.
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