Nombre del Año 2026 en Perú: cuándo se publicará y qué se sabe hasta ahora
A la fecha, el Gobierno aún no ha oficializado la denominación del Año 2026, cuyo nombre se definirá mediante decreto supremo y será de uso obligatorio en toda la administración pública.

Hasta este jueves 8 de enero, el Año 2026 aún no cuenta con una denominación oficial en el Perú. El nombre del año solo adquiere validez cuando es aprobado mediante un decreto supremo y publicado en el diario oficial El Peruano, único mecanismo legal para su oficialización. Hasta el momento, no se ha emitido ninguna norma con esta finalidad.
No obstante, fuentes del Ejecutivo señalan que la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) ya viene ultimando el decreto supremo que establecerá el nombre oficial del Año 2026, el cual se difundirá en los próximos días. Una vez publicado, su uso será obligatorio en toda la documentación del sector público durante los doce meses del año.
El denominado “Nombre del Año” cumple una función clave en la comunicación del Estado, pues actúa como un lema institucional que resume las prioridades políticas, sociales o económicas del Gobierno de turno. A través de esta denominación, el Ejecutivo busca posicionar temas estratégicos en la agenda nacional y orientar el discurso público.
Esta práctica se consolidó en el Perú desde la década de 1960, durante el gobierno de Fernando Belaúnde Terry, y desde entonces se ha mantenido casi de forma ininterrumpida. El nombre no reemplaza la denominación constitucional del país, sino que funciona como un eje simbólico que articula políticas públicas, campañas institucionales y mensajes oficiales.
El nombre del Año 2026 será definido por el presidente de la República y el Consejo de Ministros, tomando en cuenta lineamientos del plan de gobierno, el contexto político y social, y las prioridades sectoriales. En los últimos años, las denominaciones han estado vinculadas a la reactivación económica, la paz social, la soberanía nacional y el fortalecimiento de servicios públicos.
Según la práctica habitual, el decreto supremo suele publicarse entre los últimos días de diciembre y las primeras semanas de enero. Por ello, no es inusual que el año comience sin una denominación oficial mientras se afina el mensaje que el Ejecutivo desea proyectar.
Hasta que el decreto sea publicado en El Peruano, cualquier nombre que circule en redes sociales o espacios de opinión carece de validez jurídica. La oficialización del Nombre del Año 2026 marcará el eje narrativo del Estado en un periodo clave para la consolidación de políticas públicas y la gestión gubernamental.





