Milei reafirma soberanía argentina en las Malvinas y recibe respaldo
Kast le expresa su apoyo y Trump revisa la posición de Estados Unidos sobre el tema

BUENOS AIRES. El presidente argentino Javier Milei reafirmó la soberanía nacional sobre las Islas Malvinas y anunció un paquete de sanciones contra empresas petroleras extranjeras que operan en el archipiélago sin autorización del Estado argentino. La medida, presentada como parte de una “estrategia integral de defensa de los recursos naturales”, busca frenar la explotación de hidrocarburos en la zona y fortalecer la posición argentina en los foros internacionales.
Milei destacó un giro potencial tras declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien sugirió revisar la postura de Washington respecto al archipiélago. Por su parte, el mandatario chileno José Antonio Kast expresó el respaldo de su Gobierno al reclamo argentino y a la necesidad de negociaciones pacíficas. Asimismo, la Organización de los Estados Americanos (OEA) y países como Bolivia, Paraguay, Perú y Colombia reafirmaron de manera histórica el llamado al diálogo bilateral.
Según el decreto difundido por la Cancillería, las compañías involucradas —principalmente británicas y de capital mixto— serán incluidas en un registro de sanciones que les impedirá participar en licitaciones públicas y operar en territorio argentino. Milei sostuvo que “la soberanía sobre las Malvinas no se negocia” y que el país “no permitirá la depredación de sus recursos por actores ilegales”.
Las reacciones políticas internas fueron inmediatas. Desde el oficialismo, legisladores libertarios y aliados del PRO respaldaron la decisión, calificándola como “un paso firme en la defensa de los intereses nacionales”. En cambio, sectores del kirchnerismo y del radicalismo advirtieron que el tono confrontativo podría tensar las relaciones con Londres y pidieron una estrategia diplomática “más pragmática y sostenida”.
En Reino Unido, el Foreign Office expresó “preocupación” por las sanciones y reiteró que “las Islas Falkland son un territorio autónomo bajo soberanía británica”. La portavoz del gobierno británico subrayó que las actividades económicas en el archipiélago “se realizan conforme al derecho internacional y al consentimiento de sus habitantes”.
