Mensajes de WhatsApp delatan a Martín Vizcarra
Abogado penalista Edward Álvarez Yrala señala que comunicaciones corroboran dichos y que sentencia de 15 años de prisión se dictaría en abril

- El abogado Edward Álvarez dice que, en el juicio contra Vizcarra, los dichos de los testigos serán corroborados no solo por personas, sino también por documentos. Añade que, por ahora, hay comunicaciones por WhatApp que corroboran los dichos.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
La condena por el delito de cohecho contra el expresidente Martín Vizcarra es inminente. Según el abogado penalista Edward Álvarez Yrala, este es el caso de corrupción más sólido que investiga el Ministerio Público, y la sentencia podría darse en abril próximo. Así lo aseguró en entrevista con nuestro canal digital La Noticia Perú.
El juicio oral contra Martín Vizcarra está en curso y hay una serie de testimonios y chats que complican su situación. ¿Cómo evalúa este proceso?
Definitivamente, creo que el caso más sólido que maneja el Equipo Especial es el del doctor Juárez Atoche es el caso contra el expresidente Martín Vizcarra. Porque ya se han venido brindando varios testimonios, del exministro José Hernández Calderón, y de Fernando Castillo Dibós, funcionario de ICCGSA. Y todos han coincidido en el juicio público. Y, además, ya han develado con autorización su identidad —podemos manifestarlo—, que han referido la forma y circunstancias en las cuales le hicieron los pagos al expresidente Vizcarra. Creo que es uno de los casos más sólidos que tiene el Ministerio Público.
¿Son suficientes las declaraciones de estos testigos? Martín Vizcarra ha defendido su posición diciendo que son dichos y no hay pruebas. ¿Tienen los dichos el mismo peso que las pruebas?
En primer lugar, es necesario que los dichos se corroboren. Y estos dichos sí están corroborados. Hay mensajes de WhatsApp, hay llamadas telefónicas. Me imagino que durante el desarrollo del juicio faltan actuar otras pruebas. Se me ocurre a mí, las geolocalizaciones, que permiten ubicar a las personas en el momento exacto donde se reunieron. Hay otras personas que no son colaboradores y que también van a prestar testimonio. Estamos escuchando a los testigos impropios, pero posteriormente la Fiscalía tiene una estrategia que establece un orden de presentación de los testigos. Y luego vendrán aquellos que corroboran aquellas afirmaciones, no solo personas, sino también documentos. Por lo pronto, ya hay comunicaciones a través de los WhatsApp que corroboran los dichos. Entonces, esa afirmación inicial va quedando de lado.
Si el proceso judicial transcurre de forma normal, ¿hay alguna posibilidad de que Vizcarra se libre de los 15 años de prisión que solicita el Ministerio Público?
Yo quiero recoger a lo que usted ha dicho: ‘si todo transcurre normal’. Y es importantísimo eso. A veces puede pasar como un dato intrascendente, pero no. ¿Por qué? Porque el sistema de administración de justicia en Perú está muy comprometido con el expresidente de tiempos atrás, cuando él brindó apoyo y mayores presupuestos. Pero creo que, si el colegiado actúa con corrección, valorando objetivamente las pruebas personales y los documentos, lo más probable es que sea una sentencia condenatoria por el delito de cohecho.
¿Cuándo cree usted que se dé una sentencia en este caso?
El caso va avanzando rápido. Ya ha habido creo cerca de tres o más sesiones. Y yo diría que de repente en abril del 2025 podríamos estar escuchando la sentencia de primera instancia. Y confiemos en que el colegiado no impartirá justicia en base a la prueba actuada en juicio.
Dadas las evidencias y declaraciones, ¿cómo explica que Vizcarra no tenga un tipo de restricción como ocurre con otros exfuncionarios investigados?
El transcurso del tiempo hace que las medidas que restringen la libertad de una persona tengan que ser modificadas por el transcurso del tiempo. En primer lugar, la ley fija plazos. Si se vencen los plazos y aún no existe una sentencia, lo lógico es que la medida decaiga. Entonces, muchos se preguntan, ¿por qué está con una comparecencia simple? Desgraciadamente, estos procesos han sido muy largos, estos procedimientos de colaboración eficaz, y han dado pie a que las medidas, por el transcurso del tiempo, hayan quedado sin efecto. No es porque un juez es benevolente, sino es por disposición legal.
“NO HAY UNA BUENA POLÍTICA CRIMINAL”
Hablábamos de caso Vizcarra y la injerencia política en nuestro sistema de justicia. ¿Es necesario hacer ya una reforma judicial?
Hace varios años se habla de la reforma del sistema de justicia, y hasta ahora no reformamos absolutamente nada. Se han hecho modificaciones al Código Procesal Penal, pero lo que no existe realmente es una buena política criminal que nos permita hacer frente a los actos criminalizados, y mientras no haya una buena política criminal no habrá éxito en ningún tipo de reforma. Y, además, la pregunta es ¿quién reforma? Si vamos a dejarlo en manos del actual Congreso, tengo mis dudas que estén en la capacidad de iniciar, siquiera, la modificación del Código Penal.
