Cultura

Los caballos de Brenner: memoria, tradición e identidad

Pintor tiene una extensa colección de cuadros de corceles en los que plasma arte surrealista

Los caballos del maestro Miguel Brenner son mucho más que figuras ecuestres: son símbolos de memoria, tradición, cultura y surrealismo. Desde aquella vez en Pasamayo, cuando su abuelo Rufino Escobar y su tío Pedro lo montaron sobre el mítico caballo rojo Bucéfalo, Brenner convirtió esa experiencia en una fuente inagotable de inspiración. Ese instante lo marcó con la idea de ser jockey, pero finalmente eligió el camino de las artes plásticas. Desde entonces, ha pintado una vasta colección de caballos, motivado quizá por ese recuerdo que guarda como un tesoro. En su obra aparecen caballos de carrera que transmiten gracia, lealtad, velocidad y tensión; el hacendado Fernando Graña montado con solemnidad en un paraje de la hacienda Huando; o el caballo que danza marinera, respondiendo a las riendas de un chalán que corteja a una elegante dama, fusionando garbo, elegancia y ritmo.

Cada cuadro es un universo propio: caballos rojos, vibrantes, desbordando energía, o envueltos en atmósferas mágicas que los convierten en seres casi míticos. Brenner juega con el color intenso, la textura expresiva y la mezcla de lo real con lo fantástico, logrando que sus caballos sean tanto criaturas terrenales como símbolos espirituales.

Artista leal y consecuente con la tradición, cada pincelada suya amalgama recuerdos, vivencias y la observación perseverante, en perfecta combinación con la imaginación surrealista. En cada lienzo, Brenner sintetiza lo mítico con lo mecánico, lo ancestral con lo cósmico, la realidad con la ficción, creando universos que desafían la lógica y celebran la intuición.

Su particular estilo, marcado por la exploración simbólica y la técnica minuciosa, ha sido reconocido por críticos y coleccionistas como una de las propuestas más originales del arte contemporáneo peruano. Su surrealismo cargado de emoción transforma lo cotidiano en extraordinario, consolidándolo como un pintor que rescata la memoria cultural de Huaral y la proyecta hacia un lenguaje universal, con un sello personal que combina tradición, mito y modernidad.

Este viernes 6, en un acto protocolar en la Municipalidad de Chancay, Miguel Brenner será distinguido por el Congreso de la República en la Ceremonia de Reconocimiento a Personalidades Destacadas del Arte y la Cultura de la Provincia de Huaral, un homenaje merecido a su aporte artístico y cultural.

En esta ocasión, el artista huaralino llevará una versión de su celebrada obra “La dama de la justicia”, el retrato de Mario Vargas Llosa, también del poeta chancayano Hernán Anaya y una imagen del Castillo de Chancay, entre otras obras. Terminado el evento, piensa exponer en la Plaza de Armas de la llamada Villa de Arnedo algunas de sus obras.

Más allá del homenaje, cada presentación de Brenner confirma que su arte no se limita a los lienzos: es un puente entre la memoria y la imaginación, la metrópoli y el campo, lo local y lo universal. Su obra nos recuerda que los caballos que pinta no solo galopan en la tela, sino también en la historia y en la identidad cultural. (Gerardo Porras)

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