¡Llegada del papa es un milagro!
El padre Jorge Jordán y el hermano Mauro Taniguchi señalan que los peruanos rezaron por la salud de León XIV, cuya visita emociona al pueblo católico

- Según el padre Jorge Jordán, el papa es un agente maravilloso de transmisión de fe, de amor y de presencia de la Iglesia en todo el mundo. “Donde está la Iglesia, está Pedro; donde está Pedro, está la Iglesia y está nuestro Señor Jesucristo”, señaló.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
En diálogo con La Noticia Al Día por La Noticia TV (canal 27.2 de Best Cable y 203 de Cable Go), el padre Jorge Jordán y el hermano Mauro Taniguchi, integrantes de los Heraldos del Evangelio, hablaron sobre la próxima llegada del papa León al Perú, la emoción que genera entre los católicos y la importancia de fortalecer la fe mediante la oración. También reflexionaron sobre las dificultades que ha atravesado el pontífice y la responsabilidad de los creyentes ante su visita.
¿Qué representa para el católico peruano la llegada del máximo representante de la Iglesia?
Pues, es una emoción, porque la venida de un papa, cualquiera que sea, genera mucha alegría. Aquí vino el papa Juan Pablo II y fue una apoteosis; luego, el papa Francisco, y ahora el papa León está preparando su corazón también para poder venir.
Los peruanos están ansiosos porque él tiene el carné de ciudadanía peruana y es el vicario de nuestro Señor Jesucristo, aquel a quien nuestro Señor le ha dicho que le dará las llaves del cielo y de la tierra, y que congregará a todo su rebaño para conducirlo.
Entonces, a pesar de la enfermedad o de lo que está teniendo, él está negándose a sí mismo, como nuestro Señor Jesucristo le ha pedido, para poder venir. Eso me emociona más todavía en esta preparación.
¿Qué responsabilidad implica para el pueblo peruano tener un papa tan cercano al Perú y cómo debe responder ante ese vínculo con la fe católica?
Es una responsabilidad principalmente para el pueblo peruano, porque tener un papa que se ve como peruano no es solo un gesto de alegría, sino que también trae una responsabilidad para el pueblo. Los católicos tenemos que dar testimonio de esta fe que el papa trae consigo.
¿Y de qué manera se puede vivir esta responsabilidad?
Nuestro Señor Jesucristo siempre dice: “Sin mí nada podéis hacer”. Quiere decir que Él manda la gracia a los hombres para poder acercarnos hacia Él. Dios tiene dos formas de gobernar a las almas.
Una es mediante sus mandamientos, su orden y su autoridad divina, y la segunda es mediante otros agentes, como el papa, los obispos, los sacerdotes, los catequistas y los padres de familia, que están vinculados a la fe.
La fe hace que esta se transmita y se difunda. El papa es un agente maravilloso de transmisión de fe, de amor y de presencia de la Iglesia en todo el mundo. Donde está la Iglesia, está Pedro; donde está Pedro, está la Iglesia y está nuestro Señor Jesucristo.
Lo sucedido con el papa León puede interpretarse como una prueba de Dios que luego trae una recompensa. ¿Se puede analizar de esa manera?
La vida está hecha de pruebas y alegrías. Ante una dificultad, uno debe reflexionar sobre qué quiere Dios que aprenda de esa experiencia y buscar la respuesta dentro de su conciencia.
¿La enfermedad del papa ha motivado una mayor oración y preparación espiritual entre los católicos?
Es un plan perfecto para generar un poquito más de oración entre los peruanos. Hay una metáfora que nos presenta el doctor Plinio Corrêa de Oliveira. Dice que una mamá observa a su hijo jugar con sus pequeños juguetes y personajes, pero cuando ella toma uno, el niño se acerca y se lo pide, porque se lo han retirado.
Así también, sería como si la Providencia hubiera querido retirar la presencia del papa de esta visita al Perú, de este viaje que iba a realizar. Entonces, todos hemos dicho: “No, Señor, no lo quites”. Nos hemos dirigido a Dios porque Él ha provocado que recemos. De repente, faltaba ese poquito de oración de los peruanos, o de todos, para que pueda venir el papa.
Padre, ¿cree que las familias están dejando de lado la transmisión de la fe a los niños?
Sí, es muy importante que los papás y las mamás estén vinculados e inmiscuidos en la fe del niño, porque son transmisores de fe. En el bautismo hay un rito que simboliza la transmisión de la fe.
Se coge la vela y se prende en el cirio pascual, que fue encendido el día de la Vigilia Pascual, durante la celebración de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Ese cirio pascual no es una vela, sino que representa a Jesucristo.
“LA FE ES LA MAYOR HERENCIA DE LOS PADRES A LOS HIJOS”
El padre Jorge Jordán afirmó que los padres deben transmitir la fe a sus hijos. Recordó el rito del bautismo en el que se enciende una vela con la luz del cirio pascual, símbolo de Jesucristo. Así como esa llama pasa de una luz a otra, la fe debe transmitirse y vivirse en familia.
Jordán señaló que los niños aprenden del ejemplo de sus padres: verlos asistir a misa, rezar, confesarse y acudir a Dios en los momentos difíciles. Observan a sus padres y abuelos y aprenden de ellos a valorar el matrimonio como sacramento y las vocaciones sacerdotales y religiosas. El sacerdote sostuvo que la fe es la mayor herencia que una madre o un padre puede dejar a sus hijos. “Después de la vida, la fe. La vida va junto con la fe, porque la fe es vida”, expresó. Añadió que esta enseñanza es fundamental para los pequeños.
