“La Policía atraviesa su peor momento”
El abogado penalista Luis Lamas Puccio indicó que la corrupción política en las altas esferas del poder ha ido transmitiéndose a otras instituciones como la PNP

- Luis Lamas Puccio afirma que la PNP es una institución que necesita soporte económico, presupuesto e incentivos. “Sin presupuesto y sin decisión política tampoco no se puede hacer nada”, apuntó.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
El abogado penalista Luis Lamas Puccio, en entrevista con La Noticia al Día, en La Noticia TV (canal 27.2 en Best Cable y 203 en Cable Go), afirma que la detención de seis policías por presunta extorsión en Los Olivos es una muestra de los niveles de corrupción al interior de la Policía Nacional del Perú, cuya reforma, dijo, debe ir de la mano con autoridad y decisión política.
Lo ocurrido con los seis policías detenidos por presunta extorsión revela, una vez más, que un número menor de agentes mancha la institución policial…
No necesariamente es un problema cuantitativo, sino que en su naturaleza es un problema cualitativo respecto a las condiciones, cualidades y exigencias que rigen una institución que es clave para la convivencia social, como es la Policía Nacional. Este es un acontecimiento que, desgraciadamente, se ha perpetuado en la historia de esta institución, sobre todo a partir de los últimos años, por una serie de razones que explican esta debacle institucional. El trasfondo es el problema de la corrupción, que va más allá de la misma institución policial. Yo creo que el componente más importante de la corrupción en la historia republicana del Perú es la corrupción política en las altas esferas del poder, que evidentemente ha ido transmitiéndose a otras instituciones. Porque si la Policía está en esta situación, se debe justamente al poder político, a la injerencia del poder político para tener control total sobre esta institución y utilizarla dependiendo de las apetencias políticas que tenga cada gobierno de turno. Mientras no se depure la Policía Nacional será materialmente imposible poder luchar contra la extorsión, el sicariato o la minería ilegal, porque justamente la Policía se ha convertido en una especie de correa de transmisión de la corrupción. Creo que la reestructuración de la Policía no solamente radicaría en cambiar algunos de sus altos mandos más representativos, sino que tiene que ver con toda una reformulación al interior de esta institución, y evidentemente el tema disciplinario es fundamental.
Una reforma al interior de la Policía es como agarrar un fierro caliente, ¿no?
Lo primero que hay que hacer es dar el ejemplo a la opinión pública, no solo develando estos casos de corrupción a través de un comunicado, como se ha hecho en las últimas horas, sino mostrando a la opinión pública los nombres y los rostros de los policías involucrados en estos casos de corrupción, informando sobre los procedimientos disciplinarios que se han asumido y, sobre todo, enseñándole al ciudadano qué implica degradar y expulsar de la institución públicamente en una ceremonia. Para que el policía y el ciudadano vean, a través del simbolismo y el devenir de los acontecimientos, qué significa degradar a un policía corrupto. Pero acá en el Perú todo pasa por agua tibia: la noticia se olvida en las próximas 24 horas y todo sigue más o menos igual. La Policía es una institución que necesita soporte económico, presupuesto e incentivos. Sin presupuesto y sin decisión política tampoco se puede hacer nada. Evidentemente, tiene que haber un liderazgo en las altas esferas del poder y el gobierno tiene que tomar en serio esta situación.
¿Entonces, se debe ver también cómo forman a los policías en las escuelas PNP?
Bueno, eso ya es un tema de reformulación de las políticas internas, que no solamente involucra los antecedentes de quienes tienen expectativas de convertirse en policías. Eso es absolutamente necesario, pero, como te repito, aun cuando se depuraran los cuadros para verificar las condiciones óptimas de ingreso, la misma institución está atravesando su peor momento. Entonces, una institución en esas condiciones, reestructurada bajo ese tipo de estigmas, es sumamente propicia para que los mismos policías, tarde o temprano, se vean involucrados en casos de corrupción. No solamente son los que ingresan, son también los que tienen el mando, y como sabemos perfectamente, estas personas, durante años, se han formado en estas estructuras, han adquirido todos los vicios y todas las virtudes. Evidentemente, no es fácil enfrentar un tema de esta naturaleza, pero la Policía requeriría autonomía y no someterse al manoseo de los políticos, porque han sido los anteriores gobiernos los que han ido degradando la institución policial.
¿Si usted menciona que la Policía Nacional atraviesa por su peor momento es, en gran parte, por el manoseo político?
La Policía es una institución inmersa dentro de la estructura social, en una sociedad que está tremendamente afectada por la corrupción, la impunidad y todo lo que en otras oportunidades hemos conversado. Entonces, tampoco podemos imaginarnos que una institución que tiene un rol tan particular, de tanta sensibilidad, de tantas responsabilidades, en las condiciones en que está la Policía, pueda mantenerse al margen y ser una especie de isla en un panorama de gobernabilidad, que a su vez es caldo de cultivo para muchos casos de corrupción. Porque gobernar implica dar el ejemplo respecto a las decisiones. Y, como sabemos, la clase política en el Perú está también inmersa en casos de gran corrupción, de impunidad y de cómo se maneja.
AFIRMA QUE HAY UNA AUSENCIA DE LIDERAZGO
Para Luis Lamas Puccio, se debe enfocar el tema policial desde el punto de vista de una estrategia que implique una serie de componentes. “Desgraciadamente, esta clase política que nos está gobernando está más interesada en sus intereses partidarios y vive una utopía respecto a una serie de discusiones y debates, mientras en las calles impera la delincuencia, la corrupción, el desorden. A mi entender, entre otras cosas como las que acabo de manifestar, hay ausencia de un liderazgo, una persona que tenga personalidad y compromiso como para poder liderar al país frente a una serie de problemas que estamos confrontando y que no tengo la menor duda de que en los próximos meses se va a ir agudizando”, precisó.
