“La crisis del gas demuestra que nunca hubo un plan de respaldo”
Economista Manuel Romero Caro afirma que se debió construir un ducto paralelo

Para el economista Manuel Romero Caro, la reciente interrupción en el transporte de gas evidencia una debilidad estructural en el sistema energético del país. En su opinión, el Perú debió prever desde el inicio una infraestructura de respaldo que permitiera garantizar el suministro ante cualquier emergencia.
A su juicio, la falta de planificación ha dejado al país vulnerable. “Debe haber un plan B permanente. Lo que pasa es que estos temas solamente se discuten durante las emergencias. Termina la emergencia y se olvidan del tema”, señaló en entrevista con La Noticia Al Día, en La Noticia TV (Canal 27.2 en Best Cable y 203 en Cable Go), al recordar que cuando se discutía el contrato del gasoducto se planteó la posibilidad de construir un ducto paralelo que sirviera como respaldo en caso de fallas. Sin embargo, esa propuesta no fue ejecutada.
Según explicó el economista, la parte más compleja del recorrido del gasoducto es el tramo que va desde Camisea hasta antes de Ayacucho, por lo que en ese momento se propuso construir una redundancia que permitiera garantizar el suministro. “Se planteó hacer otro gasoducto paralelo, pero separado, porque si están pegados como ahora se pueden caer los dos a la vez. La idea era que ese ducto llegara hasta Ayacucho y luego siguiera el recorrido normal”, indicó.
Frente a la situación actual, Romero Caro consideró que la solución pasa por construir una infraestructura adicional que permita asegurar el transporte del gas. “La solución está dada. Hay que hacer una redundancia en la zona de selva. Si se tiene que hacer un ducto adicional, el gobierno debería encargarlo a operadores calificados y recuperar la inversión mediante el cobro de peajes”, explicó.
Asimismo, señaló que las pérdidas económicas por estos problemas superan el costo de construir un ducto adicional.
ALZA DEL PRECIO DE COMBUSTIBLES GENERA DUDAS
El economista también cuestionó el aumento en el precio de algunos combustibles registrado en los últimos días. Según explicó, el gasoducto mantenía reservas de gas al momento de la interrupción, por lo que el abastecimiento debía mantenerse durante varios días. “El gas que estaba en el ducto alcanzaba para unos 14 días. Además, los grifos deben tener reservas. Yo creo que muchos se están aprovechando de las circunstancias”, afirmó. Por ello, consideró que las autoridades deberían investigar el incremento en los precios, ya que el costo marginal de producción eléctrica se habría elevado.
