
El programa JUNTOS fue creado con una promesa noble: romper el círculo intergeneracional de la pobreza. Sin embargo, veinte años después, esa promesa ha quedado atrapada en un sistema clientelista, burocrático y muchas veces corrupto, que reparte subsidios sin control, sin resultados sostenibles y con graves distorsiones.
Miles de hogares siguen recibiendo S/. 100 mensuales, no porque hayan cumplido con controles de salud o porque sus hijos estén en la escuela, sino porque están inscritos en un padrón desactualizado o manipulable. Niños recién nacidos —los más vulnerables— no acceden a los beneficios porque el sistema no los detecta a tiempo. En paralelo, se ha descubierto que personas con ingresos informales, propiedades o incluso mototaxis figuran como “pobres extremos”. El objetivo se ha desdibujado y el programa, en muchos casos, no combate la pobreza, la administra.
La situación empeora cuando JUNTOS se convierte en una herramienta electoral. Promotores vinculados a partidos usan la necesidad de las familias para sembrar miedo: “Si no votas por X, te quitan el bono”. Así, lo que debería ser una red de protección social termina siendo un chantaje político.
¿Y las soluciones? No basta con más dinero. Es urgente:
Actualizar el padrón en tiempo real, cruzando datos con RENIEC y SIS.
Establecer un sistema de pagos escalonado, según número de hijos y cumplimiento de condiciones.
Separar funciones: quien verifica no debe pagar ni registrar.
Vincular JUNTOS con programas productivos que permitan a las familias generar ingresos y salir del asistencialismo. Implementar una plataforma digital pública para fiscalización ciudadana.
El Perú necesita un programa social que eduque, que proteja, que impulse, pero que no condicione la dignidad a la obediencia política. JUNTOS debe reformarse a fondo o terminará siendo otra trampa de la pobreza.
No se trata de estar JUNTOS para depender, sino de estar juntos para avanzar, pero no revueltos con el oportunismo ni con la corrupción.
(*) Presidente de Perú Acción Presidente del Consejo por la Paz
* La Dirección periodística no se responsabiliza por los artículos firmados
